Día Mundial del Huevo: el origen de la celebración y sus aportes nutricionales

El Día Mundial del Huevo se celebra cada segundo viernes de octubre y, en 2026, la fecha coincide con el 9. La jornada busca destacar el valor nutricional de este alimento y su presencia en la dieta cotidiana de personas de distintas edades.

La conmemoración fue impulsada en 1996 por la Comisión Internacional del Huevo, con el objetivo de difundir sus propiedades y su importancia en la alimentación. Desde entonces, la fecha pone el foco en un producto que forma parte de preparaciones culinarias en todo el mundo.

Uno de sus principales aportes es la proteína de alta calidad, además de vitaminas y minerales. El huevo contiene vitamina D, que interviene en la absorción del calcio, y colina, un nutriente relacionado con el funcionamiento del cerebro y los procesos de memoria y aprendizaje.

La yema también contiene luteína y zeaxantina, carotenoides vinculados con la salud visual. Por su composición nutricional, el huevo puede contribuir al mantenimiento de la masa muscular, un aspecto especialmente relevante durante el envejecimiento.

Entre sus particularidades, el color de la cáscara responde a factores genéticos, mientras que la tonalidad de la yema varía según la alimentación de la gallina. La edad del animal también influye en las características de la cáscara, que suele ser más resistente en las gallinas jóvenes.

Además de su uso en salsas, postres y otras comidas, algunos de sus componentes tienen aplicaciones en la conservación de alimentos. La clara contiene lisozima, una proteína utilizada para frenar el desarrollo de determinadas bacterias, mientras que la cáscara puede incorporarse al abono como aporte de nutrientes para las plantas.

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