Durante agosto, el comercio posadeño vivió a pleno el Mes del Niño, sobre todo en el rubro juguetería, aunque con un desempeño menor al de años anteriores debido al contexto económico que vive el país.
En Bambino, una juguetería ubicada en el shopping del microcentro de la ciudad, el programa Ahora Misiones, con su edición especial denominada Ahora Niño, marcó la diferencia y permitió repuntar las ventas en los días de promoción.
“El movimiento fue un poco bajo realmente, se notó comparado con el año pasado y creemos que se debió principalmente a la situación económica general del país, que complica a las familias”, explicó Betiana Ayala, encargada del local en diálogo con Códigos.
Pese a este escenario, la activación del plan de descuentos resultó clave. La comerciante señaló que durante el tercer fin de semana de agosto se sumaron al programa provincial que ofrecía un 25% de descuento y financiación. Esa semana, el flujo de clientes creció de manera significativa. “Ese fue el período que más ayudó, fue lo que realmente impulsó las ventas y marcó como siempre el fin de semana del Día del Niño”, relató.

El impacto no solo se reflejó en la facturación, sino también en la conducta del consumidor. Tradicionalmente, los días de mayor movimiento en jugueterías eran los viernes y sábados, pero la adhesión al plan de compras trasladó el interés hacia los primeros días hábiles. “Ahora vemos marcado que los días de mayor venta son lunes, cuando comienza el programa, y miércoles, que es el último día. Eso cambió la costumbre de los clientes, que ya se organizan según las promociones”, destacó Ayala.
Productos más elegidos
En cuanto a los productos más demandados, las preferencias se repartieron entre clásicos y novedades. Según explicó la encargada, hubo gran demanda de muñecos con gestos realistas, cocinitas, juegos de mesa para todas las edades, monopatines y pistas de autos. También los tradicionales ladrillitos con temáticas de dinosaurios o carreras fueron muy buscados, impulsados en parte por el estreno de películas infantiles.
Los precios variaron según tamaño y tipo de producto. Los juegos de mesa, por ejemplo, partieron desde los 18 mil pesos, con opciones nacionales e importadas, y se consolidaron como una alternativa cada vez más elegida por las familias. Los peluches, en tanto, se mantuvieron como un regalo clásico no solo en el Mes del Niño, sino también en fechas como San Valentín o el Día de la Madre.

Ayala subrayó que, más allá de la coyuntura, el programa local resultó fundamental para sostener el movimiento comercial. En su caso, Bambino trabaja con bancos y tarjetas adheridas al plan y asegura que estas facilidades son las que hoy determinan el comportamiento de compra.

