El comercio posadeño atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Así lo afirmó Agustín Gómez, secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, quien advirtió que la caída del consumo, el impacto de la política económica nacional y la asimetría fronteriza están generando cierres de locales, despidos y creciente precarización laboral.
“Venimos desde 2024 con bajas ventas y bajo consumo. El salario quedó muy por debajo de los aumentos en tarifas, transporte, combustible, prepagas y servicios. Hoy todo subió, pero los sueldos no acompañaron, y eso golpea directamente al consumo interno”, señaló el dirigente en diálogo con Códigos.
A la pérdida del poder adquisitivo se suma un factor estructural que afecta especialmente a Misiones: la frontera. Gómez explicó que el cambio en el tipo de cambio revirtió el flujo comercial que hasta 2023 beneficiaba a la provincia. “Antes venían desde Paraguay y Brasil a comprar acá, incluso había límites en algunos productos. Hoy eso cambió totalmente: ahora las ventas se están yendo. Muchas familias cruzan la frontera para cuidar el bolsillo”, afirmó.
Según el Gómez, el escenario ya muestra consecuencias concretas. "Desde 2023 a la fecha se perdieron alrededor de 10.000 puestos de trabajo en la provincia y cerraron cerca de 1.000 empresas. En el sector comercial, se calcula una caída del 30% del empleo asalariado tanto en Posadas como en el interior", detalló.
Uno de los casos más sensibles es el del hipermercado Libertad, que inició un proceso de reestructuración y ya desvinculó a aproximadamente 110 trabajadores, la mitad de su planta. “Están vaciando sectores completos. Hay rumores de que podría desembarcar otra cadena, pero con la condición de no tomar personal antiguo. Eso genera mucha incertidumbre”, sostuvo.

El dirigente también alertó sobre un aumento de la precarización laboral. “Hay compañeros que están cobrando menos de lo que les corresponde, acuerdos informales para sostener el comercio o empresas que presentan procedimientos preventivos de crisis para pagar solo un porcentaje del salario o dejar de abonar cargas patronales”, explicó.
En relación al rumbo económico nacional, Gómez fue crítico. “No estamos en desacuerdo con ordenar las cuentas públicas, pero no de esta manera. Se están perdiendo puestos de trabajo y cerrando empresas. Escuchamos que el plan va a seguir siendo el mismo y eso nos preocupa”, indicó, en referencia a los anuncios presidenciales.
Respecto a la reforma laboral, el sindicalista consideró que no generará empleo. “Se habló de modernización, pero no vimos nada vinculado a nuevas formas de trabajo como inteligencia artificial o teletrabajo. Lo que sí vemos es pérdida de derechos históricos. Quitar derechos no crea puestos de trabajo; lo que hace falta es reactivar la economía y el consumo”, afirmó.
Frente a este panorama, desde el Centro de Empleados de Comercio aseguran que refuerzan el asesoramiento legal y el acompañamiento a trabajadores afectados. “Estamos dialogando con empresas, tratando de encontrar soluciones en un contexto muy difícil. La prioridad es defender el empleo y los derechos laborales”, concluyó Gómez.
