El asesor presidencial de Javier Milei llegó a la ciudad misionera el lunes por la noche, en medio de los movimientos de un avión privado que posteriormente trasladó al dirigente brasileño y su familia hacia Ecuador. Su presencia alimentó las especulaciones sobre un posible encuentro y una intervención en el operativo.
La presencia de Santiago Caputo en Puerto Iguazú quedó en el centro de las versiones sobre la salida de Brasil del senador Flávio Bolsonaro. El principal asesor político del presidente Javier Milei llegó a la ciudad misionera el lunes por la noche junto a uno de sus colaboradores más cercanos y permaneció en la zona durante el martes, mientras crecían las especulaciones sobre el traslado del dirigente brasileño hacia Estados Unidos.
El viaje se produjo a bordo de un avión privado Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa Baires Fly, que aterrizó en el aeropuerto internacional de Puerto Iguazú. La aeronave permaneció estacionada durante varias horas y finalmente despegó en la madrugada del miércoles con Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas.
La coincidencia entre la estadía de Caputo y los movimientos del avión alimentó las versiones sobre un posible encuentro con el senador brasileño. Inicialmente no trascendieron explicaciones oficiales sobre los motivos de la visita del asesor presidencial, quien habría mantenido reuniones y compartido una cena en la ciudad de las Cataratas.
Con el correr de las horas, las sospechas sobre una eventual participación del entorno de Milei cobraron mayor fuerza. Fuentes de la Casa Rosada citadas por distintos medios señalaron que Caputo habría seguido de cerca la organización del traslado e incluso mantenido contactos vinculados con la contratación de la aeronave.
En paralelo, la Dirección Nacional de Migraciones confirmó que Flávio Bolsonaro ingresó a Misiones el martes 27 de octubre, a las 22:50, por el Puente Internacional Tancredo Neves. Según el organismo, lo hizo junto a su familia, con documentación válida y sin impedimentos registrados para ingresar al territorio argentino.
Posteriormente, el grupo abordó el vuelo privado que partió desde Puerto Iguazú hacia Guayaquil, Ecuador, como escala previa a Estados Unidos. La confirmación oficial llegó después de una jornada marcada por versiones contradictorias sobre el paradero del excandidato presidencial brasileño.
El episodio adquirió mayor repercusión por la situación judicial de Bolsonaro, quien había recibido una orden del Supremo Tribunal Federal de Brasil que le impedía abandonar el país y disponía la entrega de sus pasaportes. El dirigente enfrenta investigaciones vinculadas con presunto lavado de dinero y otras irregularidades financieras.
En medio de las especulaciones, Caputo también utilizó sus redes sociales para cuestionar las versiones periodísticas que circulaban sobre el operativo. Sin embargo, su presencia en Misiones, confirmada por fuentes oficiales, y las informaciones posteriores sobre su intervención en las gestiones del vuelo mantienen abierta la discusión sobre el alcance de la participación argentina.
La situación también podría adquirir una dimensión diplomática por las restricciones judiciales que pesaban sobre Bolsonaro en Brasil. Aunque el tránsito del dirigente por Misiones y su salida aérea fueron confirmados, todavía resta esclarecer públicamente qué papel desempeñaron los funcionarios y asesores argentinos en la organización del viaje.
