Ante los pronósticos climáticos que anticipan lluvias muy superiores a los valores habituales en el segundo semestre del año, la Municipalidad de El Soberbio puso en marcha un operativo preventivo para hacer frente a una posible crecida del río Uruguay. Las estimaciones oficiales indican que los niveles podrían alcanzar o incluso superar los registrados durante la histórica inundación de 2014, que dejó 2.000 evacuados, 350 casas anegadas y 50 viviendas arrastradas por la corriente.
El intendente mantuvo reuniones con otros jefes comunales ribereños y con autoridades de Protección Civil de la provincia, donde se detalló el preocupante escenario: el promedio de lluvias podría triplicarse, pasando de 200 a 600 milímetros. Uno de los temas centrales fue el pedido a la represa brasileña Chapecó para que gradúe la liberación de caudal en épocas de lluvias abundantes, minimizando el impacto aguas abajo.
Comité de Crisis y trabajo articulado
El Comité de Crisis local, activo desde 2017, reúne a fuerzas de seguridad, bomberos, salud, educación, acción social y el Ejecutivo municipal. Tras la alerta provincial, el municipio comenzó a coordinar acciones con distintos organismos para garantizar caminos, energía eléctrica y accesibilidad.
Se solicitó asistencia a Vialidad Provincial para mejorar rutas alternativas que mantengan conectadas a las colonias rurales si los accesos principales quedan cortados. También se analiza con Energía de Misiones la instalación de un generador de emergencia en el kilómetro 12, ya que una crecida superior a la de 2014 dejaría bajo agua las líneas eléctricas que abastecen a unas 15.000 personas de la zona rural.
Centros de evacuación y relevamiento de familias
La comuna gestionó ante el Consejo General de Educación la disponibilidad de escuelas como centros de evacuación y mantiene conversaciones con iglesias locales para utilizar sus salones como resguardo de muebles y pertenencias. Se realizará un relevamiento casa por casa en los barrios más vulnerables para conocer la cantidad de habitantes por vivienda y determinar qué familias cuentan con alternativas de alojamiento temporal.
Los barrios Unión y Chivilcoy serían los primeros afectados ante una crecida habitual, pero si la inundación supera lo previsto, el agua podría llegar hasta la avenida San Martín, comprometiendo a muchas más familias. El objetivo es que los vecinos puedan anticiparse, resguardando documentación y bienes de valor antes del avance del agua.
Las autoridades esperan que las medidas preventivas finalmente no deban utilizarse, pero trabajan bajo la hipótesis de una inundación de gran magnitud. "Según los datos que se manejan, la crecida va a ser igual a la de 2014 o superior, entonces tenemos que prepararnos para eso", concluyó el intendente.
