miércoles, enero 19, 2022

En medio de las diferencias con el FMI, caen los bonos y el riesgo país supera los 1.800 puntos

En medio de las diferencias entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en materia fiscal, los bonos argentinos reaccionaron de forma negativa este jueves. El Riesgo País supera los 1.800 puntos básicos por primera vez en un mes.

El referencial medido por el banco JP Morgan trepa hasta las 1.821 unidades, máximo desde el 1° de diciembre pasado. Sucede ya que los títulos soberanos en dólares, que surgieron de la reestructuración de la deuda con acreedores privados en 2020, sufren pérdidas de hasta 3,3%. Los activos a más corto plazo, como los bonares AL29 y AL30, o el global GD30, son los más golpeados de la jornada.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, reveló el miércoles a los gobernadores que la propuesta de la República Argentina al FMI incluye, entre otros aspectos, una consolidación fiscal gradual, una reducción de la emisión monetaria para financiar al Tesoro, el establecimiento de tasas de interés reales positivas y un tipo de cambio real consistente con superávit comercial.

Sin embargo, durante el encuentro en la Casa Rosada, el funcionario expresó que “el sendero fiscal es el aspecto medular de las negociaciones con el FMI y es el punto donde hasta ahora aún no hay acuerdo”.

Sobre este punto, desde el Gobierno pretenden una reducción gradual del déficit “compatible con la sostenibilidad de la deuda pública y una redefinición del gasto público”, y apuntalada fundamentalmente por la vía “virtuosa” de la recuperación económica, para llegar a un equilibrio fiscal aproximadamente en 2027. Mientras tanto, desde el organismo multilateral de crédito pretenden un recorte del gasto en términos reales para el corto plazo.

“El Fondo pide una política de ajuste que el Gobierno argentino no está dispuesto a llevar adelante porque compromete al pueblo argentino y su posibilidad de crecer y desarrollarse”, afirmó la portavoz de presidencia, Gabriela Cerruti, en la primera rueda de prensa del año. “Esperamos que se pueda resolver lo antes posible (…) Argentina no va a entrar en default”, agregó.

La propuesta argentina plantea además la necesidad de llevar a cabo “una política fiscal contracíclica para apoyar la recuperación en curso, mejorar la focalización del uso de los recursos del Estado, impulsar el gasto de capital, Educación, y Ciencia & Tecnología, para aumentar los multiplicadores de corto plazo y el crecimiento a largo plazo y un fortalecimiento de la administración tributaria que incremente la progresividad”.

Guzmán fue taxativo en resaltar que en la negociación se están defendiendo “los intereses de la Argentina”. “Lo que estamos haciendo es negociar no solo para los próximos meses sino para todos los próximos años. Nosotros nos ponemos la camiseta de Argentina y cada quien debe definir qué camiseta tiene puesta”, sentenció.

Donde sí hay un entendimiento con el FMI es en el tema de las reservas, para las cuales se estima un crecimiento de entre u$s3.000 y u$s4.000 millones por año.

El ministro también dijo que se coincidió en la importancia de reducir el financiamiento del Banco Central al Tesoro. Economía busca incrementar el financiamiento vía deuda en moneda local y que “la oferta monetaria crezca cuando la demanda monetaria crezca”.

El programa monetario también contempla la aplicación de tasas de interés reales positivas para respaldar la demanda de activos denominados en pesos.

En referencia a la baja de la inflación, además de la reducción de la emisión monetaria, la Argentina propone “el fomento del crecimiento sostenido de la producción de bienes transables (que se comercian con el exterior) y políticas de precios e ingresos para coordinar expectativas y objetivos”.

Finalmente, respecto del tipo de cambio, la propuesta oficial incluye un tipo de cambio real consistente con el superávit comercial, la acumulación de reservas Internacionales y la regulación de la cuenta financiera.

En el segmento en pesos, los bonos indexados a la inflación (CER) también registran mayoría de bajas, que llegan hasta el 1,6%.

Tomás Ruiz Palacios, Estretegia en el Grupo Cohen, sostuvo que, en caso de no haber acuerdo con el FMI, títulos como el TX26 o el TX28 podrían derrumbarse 20%, con una proyección conservadora. Creo que romper con el Fondo debería ser considerado más grave y las primas de riesgo podrían ser peores. Es decir, esas caídas de precios podrían ser mucho mayores”, acotó.

En ese sentido, recomendó evitar bonos en moneda doméstica que venzan en 2023 o después, “hasta que pase la tormenta”.

Acciones

Por si parte, la bolsa porteña revierte pérdidas iniciales pese al mencionado desencuentro con el FMI y el acercamiento de la Fed estadounidense hacia una política monetaria más dura, con subas en las tasas de interés antes de lo esperado y reducción en sus tenencias de activos.

El S&P Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) sube un 0,1%, a 83.950 unidades. Las acciones que más crecen son las del sector financiero, con Banco Macro (+3,6%) y BBVA (2,8%) a la cabeza.

El índice es apuntalado por las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs), que exhiben mayoría de ganancias, también lideradas por el sector de bancos. Vale remarcar que este rubro es el más beneficiado por los potenciales aumentos de tasas del banco central norteamericano.

Los activos de plazas emergentes se veían más temprano afectados por la minuta de la última reunión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Fuente: á

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