Falsos subsidios de energía, turnos médicos inexistentes, supuestas compras, familiares que piden dinero con urgencia y cuentas de WhatsApp robadas forman parte de las maniobras detectadas en la provincia. Desde Cibercrimen advierten que los delincuentes adaptan los engaños a temas de actualidad y buscan que las víctimas actúen rápidamente sin verificar la información.
Las estafas virtuales adoptan cada vez más modalidades en Misiones, aunque mantienen un patrón común: los delincuentes utilizan necesidades, beneficios o preocupaciones cotidianas para generar confianza y luego presionan a las víctimas para que entreguen información, transfieran dinero o permitan el acceso a sus dispositivos.
Desde Cibercrimen explicaron que las maniobras cambian constantemente. Campañas de vacunación, beneficios para jubilados, descuentos, subsidios, turnos médicos o alquileres temporarios pueden ser utilizados como argumento para iniciar el contacto.
Ante el crecimiento y la diversificación de estos delitos, la Policía de Misiones descentralizó el trabajo especializado. Actualmente, las 15 Unidades Regionales cuentan con áreas destinadas a investigar ciberdelitos y preservar evidencia digital.

Falsos subsidios y trámites médicos
Una de las modalidades detectadas consiste en ofrecer supuestos subsidios o descuentos en el servicio de energía. El contacto puede realizarse mediante llamadas, mensajes de WhatsApp o publicaciones en redes sociales con el objetivo de obtener datos personales, códigos de seguridad o dirigir a la víctima hacia sitios falsos.
Otra variante utiliza turnos médicos y trámites vinculados al IPS. Una investigación iniciada por publicaciones en Facebook terminó con una mujer de 24 años detenida, acusada de cobrar por reservas que no existían.
En otros casos, los estafadores utilizan la imagen de organismos oficiales para solicitar que la persona comparta la pantalla del teléfono o instale aplicaciones de acceso remoto, lo que puede permitirles controlar el dispositivo y acceder a información sensible.

El falso familiar, una de las modalidades más frecuentes
Entre los engaños que más se repiten aparece el mensaje de un supuesto hijo o hija desde un número desconocido. El estafador asegura que cambió de teléfono porque el anterior se rompió y, una vez establecida la conversación, solicita una transferencia de dinero.
Desde Cibercrimen señalaron que esta modalidad genera alrededor de cuatro o cinco denuncias por día.
También continúa vigente el denominado “cuento del tío”, especialmente dirigido contra adultos mayores. Los delincuentes pueden hacerse pasar por familiares o empleados bancarios, advertir que los dólares perderán valor o inventar una emergencia para intentar retirar dinero de una vivienda.
La recomendación ante este tipo de situaciones es clara: los bancos no envían personas a los domicilios para retirar o cambiar billetes.
Robo de WhatsApp y falsas transferencias
Otra maniobra consiste en apoderarse de una cuenta de WhatsApp. Para hacerlo, los delincuentes intentan conseguir el código de verificación de la víctima y, una vez que toman el control, comienzan a solicitar dinero a familiares, amigos y otros contactos.
Las operaciones de compraventa también son utilizadas para cometer fraudes. En estos casos, un supuesto comprador envía un comprobante y asegura que transfirió una suma superior a la acordada, para luego pedir la devolución de la diferencia.
Antes de devolver cualquier monto, se debe comprobar directamente desde la aplicación o plataforma oficial del banco que el dinero efectivamente ingresó a la cuenta. Un comprobante enviado por otra persona no confirma por sí solo una transferencia.
A estas modalidades se suman falsas inversiones, ofertas laborales para trabajar desde casa y estafas sentimentales. En estas últimas, el vínculo de confianza puede construirse durante semanas antes de que aparezca una solicitud de dinero.

Cómo evitar caer en una estafa
Desde Cibercrimen recomiendan aplicar tres pasos ante cualquier contacto sospechoso: detenerse, verificar y recién después actuar.
Si alguien se presenta como representante de un banco, lo aconsejable es cortar la comunicación y contactar directamente a la entidad por sus canales oficiales. Si un supuesto familiar escribe desde un número nuevo para pedir dinero, se debe llamar al contacto que ya estaba registrado y confirmar su identidad.
Los códigos de seguridad o verificación nunca deben compartirse, mientras que cualquier subsidio, promoción o beneficio debe comprobarse directamente con el organismo o empresa correspondiente.
Aunque las historias utilizadas por los estafadores cambien según la época y los temas que preocupan a la población, el mecanismo apunta a generar urgencia para que la víctima tome una decisión antes de comprobar si el pedido es verdadero.

