martes, agosto 9, 2022

Esteros del Iberá: increíble recuperación de la vegetación a cinco meses de los incendios

Según un informe, para finales de mayo de este año, el 60,7% de la zona quemada de Corrientes y el 81% del Parque Nacional Iberá presentaron indicios de recuperación temprana en base a la del año anterior.

Los incendios que se desataron en Corrientes el último verano y que arrasaron con más de un millón de hectáreas en el territorio de la provincia vecina, comienzan a recuperarse y la vegetación sana es igual o superior a la mitad del 2021 tras un estudio hecho en los últimos cinco meses.

Los indicios son alentadores, pero no significan que se hayan recuperado en su totalidad, sino que presentan indicios de una primera recuperación, en términos de las características de la vegetación que capturó el satélite Sentinel-2 y un análisis definieron que los efectos y recuperación post-incendios necesita de una recuperación más larga para considerar otros factores como la fauna local.

“Si bien el impacto fue muy grande, hay fuertes indicadores de recuperación”, aseguró Manuel Jaramillo, director de la Fundación Vida Silvestre.

Las imágenes satelitales y la constatación en el lugar lo confirman, pero lo que más preocupa son los bosques, tanto cultivados como nativos, a los que les demandará más tiempo regenerarse.

Según el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), entre enero y febrero en Corrientes se quemaron 1.042.514 hectáreas, lo que representa el 11,7% de la provincia. Sin embargo, la peor parte se la llevó el Parque Nacional Iberá: el fuego arrasó con el 48,9% de su superficie (93.976 hectáreas).

Jaramillo, que recorrió con Vida Silvestre los esteros, coincidió en que ya se pueden ver “brotes y plantas germinando y hay una vegetación herbácea que está cubriendo el área quemada” y que “eso protege a los árboles de las heladas del invierno y de las insolaciones del verano”.

La situación en la zona mejora considerablemente pero advirtieron que hay que ser cautelosos ante los indicios alentadores que muestran las imágenes satelitales.

“En estos meses, el ecosistema volvió a restablecerse, a restaurarse naturalmente, porque está adaptado al fuego, pero la magnitud de estos incendios fue mucho más grave. Bajo los esteros hay muchísima materia orgánica y eso se sigue quemando con el tiempo; por eso, para que vuelva a generarse toda esa vida en ese ecosistema, también demandará mucho tiempo”, contó Mariana Raño, doctora en Biología y técnica de la Dirección Regional NEA de la Administración de Parques Nacionales, que formó parte del equipo.

Se generaron fotos recabadas mes a mes por un algoritmo simple Composite de Google Earth Engine, para colecciones de imágenes de a rangos mensuales. En un solo caso (diciembre 2021, para el panorama de la reserva), se extendió el plazo a 60 días, por falta de datos suficientes para generar la imagen en su totalidad.

Sobre la estimación de zonas quemadas, se replicó de manera exploratoria el estudio del Inta sobre la superficie quemada por los incendios, al 27/02/2022, en la provincia de Corrientes. Para ello se utilizaron imágenes del dataset: “Harmonized Sentinel-2 MSI: MultiSpectral Instrument, Level-1C”, provenientes del Satélite Sentinel-2 a una escala de 1px = 20m2.

Tras procesar las imágenes y calcular el índice Normalizado de Área Quemada (NBR), se procedió a clasificar por umbral, entre zonas quemadas y no quemadas, de manera unitemporal.

Animales afectados

El Proyecto Transectas es un estudio colaborativo, que busca evaluar el impacto de los incendios sobre la fauna, particularmente en los vertebrados, a partir de una técnica llamada distance sampling.

Entre enero y marzo un equipo conformado por más de 30 personas recorrió 190 kilómetros de áreas quemadas y documentó las carcasas de animales afectados por el fuego, descartando los que habían muerto antes de la llegada de las llamas, por ejemplo por la sequía.

Restos de un caparazón de mulita que son después del fuego. Los datos recabados fueron cargados en una app, diseñada especialmente para registrar la información geolocalizada en el terreno y generar automáticamente una base de datos.

De acuerdo con el relevamiento, que cuenta por el momento con datos preliminares, en el Iberá las áreas más afectadas de una manera severa fueron el sector norte (Galarza), el corredor Mburucuyá-San Roque, Colonia Carlos Pellegrini, Lomada de Caá Catí a Mburucuyá y Corredor Iberá-Mburucuyá, donde se protegen especies amenazadas o en peligro de extinción.

E.L.

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