Un total de 55 familias productoras de 19 municipios incorporaron tecnología para cultivar tomate bajo invernadero y comenzaron a cosechar y vender sus primeros frutos. La iniciativa del Ministerio del Agro y la Producción busca ampliar las fuentes de ingresos de las chacras mediante una actividad que complementa la producción de tabaco.
El programa contempla la incorporación de infraestructura, sistemas de riego e insumos, además de asistencia técnica para el seguimiento de los cultivos. También incluye plantines injertados, una tecnología que mejora la respuesta frente a enfermedades del suelo y favorece el potencial de rendimiento.
Una de las participantes es Carina Núñez, productora de Salto Encantado, quien contó que no tenía experiencia previa en esta actividad. “Empezamos con una plantita chiquitita, me enseñaron un montón de cosas y hoy ya estoy cosechando y vendiendo mis propios tomates”, expresó. Además, destacó la posibilidad de que más mujeres desarrollen emprendimientos y generen ingresos propios.
Según las estimaciones técnicas, la producción podría alcanzar 200 cajones de 15 kilos por familia, con un precio de referencia de $30.000 por unidad. De cumplirse esos rendimientos y valores, los ingresos brutos rondarían los $6 millones entre septiembre y enero, aunque el resultado dependerá de la cosecha obtenida y de los precios efectivos de venta.
El acompañamiento incluye visitas a las chacras y capacitaciones para mejorar las prácticas de cultivo. En ese marco, se realizaron 18 encuentros para el armado de invernaderos y jornadas técnicas en el Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas de San Vicente, impulsado junto con Biofábrica Misiones.
La iniciativa alcanza a familias de Comandante Andresito, San Antonio, San Pedro, Fracrán, San Vicente, Dos de Mayo, Salto Encantado, Aristóbulo del Valle, Campo Grande, Campo Ramón, Guaraní, Leandro N. Alem, Florentino Ameghino, Mojón Grande, Panambí, Alba Posse, 25 de Mayo, Colonia Aurora y El Soberbio.
La subsecretaria de Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, señaló que la diversificación permite sumar actividades a la producción habitual y fortalecer las unidades familiares mediante tecnología y conocimientos. Para 2027, el Ministerio proyecta incorporar a otros 10 productores a las líneas de tomate.



