miércoles, febrero 18, 2026

Fate cerró su planta tras 80 años y despidió a casi mil personas

La histórica fabricante de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de sus 920 trabajadores. La compañía, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, informó que avanzará en una liquidación ordenada del negocio, con el pago de indemnizaciones conforme a la legislación vigente y la cancelación de compromisos con proveedores y acreedores.

La decisión implica la baja de persiana de una fábrica con más de 80 años de trayectoria en el entramado industrial argentino. Fundada en 1940 como Fábrica Argentina de Telas Engomadas, la empresa fue pionera en la producción local de neumáticos radiales y logró posicionarse en mercados de exportación como Europa, Estados Unidos y América Latina.

La planta de San Fernando, emplazada en un predio de 40 hectáreas y con más de 157.000 metros cuadrados cubiertos, tenía capacidad para producir más de cinco millones de cubiertas anuales. Su cierre marca un punto de inflexión en un sector que ya venía mostrando señales de retracción.

En un comunicado oficial, el directorio sostuvo que “los cambios en las condiciones de mercado” obligan a replantear la estrategia empresarial, en alusión al escenario de mayor apertura comercial y creciente competencia externa. En los últimos años, el ingreso de neumáticos importados —especialmente desde Asia— se incrementó de forma significativa, mientras que los precios internos registraron fuertes caídas y el empleo sectorial se redujo en miles de puestos.

La compañía ya había aplicado recortes en 2024, cuando desvinculó a casi un centenar de trabajadores al advertir una pérdida sostenida de competitividad exportadora. Entre los factores mencionados entonces figuraban la presión impositiva, los costos laborales, las restricciones cambiarias y la conflictividad gremial. En 2022, el sector atravesó un prolongado conflicto sindical que paralizó la actividad de las principales plantas del país.

El grupo empresario es encabezado por Javier Madanes Quintanilla, también titular de Aluar, firma en la que ahora concentraría sus esfuerzos. En paralelo, desde la Unión Industrial Argentina advirtieron sobre la pérdida de decenas de miles de empleos industriales en el último año y reclamaron medidas que mejoren la competitividad.

El cierre de Fate se convierte así en uno de los golpes más significativos para la industria manufacturera reciente, tanto por su peso histórico como por el impacto laboral. Con su salida del mercado, se apaga una marca emblemática del desarrollo productivo nacional en un contexto de profundas transformaciones para el sector.

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