El presidente del Mercado Central de Misiones repasó los cambios que impulsó al frente de un espacio que durante años estuvo atravesado por conflictos y que hoy, luego de un importante proceso de transformación, apuesta al crecimiento de la producción misionera, la venta minorista y nuevas inversiones. También habló de su lugar dentro de Movimiento por lo que Viene. Fue en su paso por el streaming de Códigos.
El Mercado Central de Misiones atraviesa una etapa diferente a la de años atrás. El movimiento de compradores minoristas, la incorporación de nuevos servicios, el crecimiento de la participación de productores misioneros y una serie de inversiones privadas forman parte de una transformación que tiene como uno de sus principales protagonistas a su presidente, Fernando Toledo.
Con 10 años dentro del directorio y más de tres al frente del organismo, Toledo sostiene que uno de los principales objetivos de su gestión fue recuperar el funcionamiento cotidiano del predio y reconstruir la confianza de quienes trabajan allí. “Era lo que había que hacer para que el Mercado Central crezca y que la gente vuelva a confiar”, resumió.
El desafío no fue menor. El Mercado Central viene de una larga historia de conflictos internos, enfrentamientos y tensiones con distintos sectores vinculados a la actividad. Toledo reconoce que los primeros tiempos de su gestión fueron complejos, aunque evita detenerse en el pasado. “Se vivieron momentos muy tensos, de mucha violencia, pero eso fue parte del pasado”, señaló.
En ese proceso, uno de los cambios que destaca es la relación con los operadores y trabajadores del predio. El presidente del Mercado Central plantea que la articulación permanente con el sector privado fue clave para ordenar la actividad y generar nuevas oportunidades de crecimiento.
Uno de los cambios más visibles fue la apertura hacia el consumidor particular. El espacio, asociado a las compras mayoristas de verdulerías, supermercados y comercios, comenzó a incorporar con mayor fuerza a las familias que buscan acceder a mejores precios.
La dinámica también modificó los horarios de atención. Actualmente, el mercado abre desde la medianoche los lunes, miércoles y viernes, mientras que martes, jueves y sábados funciona desde las 3 de la mañana. La decisión respondió, entre otras razones, a la demanda de compradores provenientes del interior de Misiones.
Según Toledo, el volumen de vehículos que ingresa al predio aumentó, aunque cambió el perfil de las compras. Un camión que antes podía llevarse cientos de bultos hoy puede comprar una cantidad menor, mientras que el resto se distribuye entre familias que realizan compras comunitarias o directamente adquieren productos al por menor.
Esa transformación tiene, para el titular del Mercado Central, una dimensión que excede lo comercial. “Tomamos esa decisión con una mirada social muy marcada”, explicó, al señalar que el objetivo también es ofrecer una alternativa para familias que buscan reducir el costo de la comida y llegar a fin de mes.

Producción misionera en el centro de la agenda
La producción misionera constituye otro de los ejes de su gestión. Toledo destaca especialmente la transformación del pabellón destinado a los productores de la provincia, que pasó de contar con apenas 6 productores al inicio de su gestión a más de 47 actualmente.
La incorporación de una cámara de frío permitió además resolver uno de los problemas grandes de los pequeños productores: la imposibilidad de conservar la mercadería que no lograban vender durante la jornada. Para Toledo, esto permitió mejorar las condiciones de comercialización y evitar que debieran desprenderse de sus productos por debajo del costo.
También observa un crecimiento de la producción local de hojas verdes como rúcula, lechuga, perejil y cebollita, además de un aumento de la producción de tomate. “Estamos en ese camino”, sostuvo, convencido de que el desafío es seguir ampliando la escala de producción misionera para reducir la dependencia de productos provenientes de otras provincias.

Estación de servicio propia
A este proceso se suma una inversión privada de más de 2 millones de dólares para la construcción de una estación de servicio dentro del predio. El proyecto contempla locales comerciales, un full shop y un espacio destinado a los camioneros que llegan desde otras provincias o desde distintos puntos de Misiones.
La obra, que según Toledo podría inaugurarse antes de fin de año, ya generó puestos de trabajo durante su construcción. Además, se acordó que productores, operadores y trabajadores del Mercado Central puedan acceder a un precio diferenciado en el combustible, un beneficio que busca reducir uno de los costos que impactan directamente sobre la actividad.

La gestión también incorporó una dimensión social a través de la recuperación de alimentos. Productos que ya no están en condiciones de comercialización habitual, pero que continúan siendo aptos para el consumo, son recuperados, acondicionados y distribuidos entre familias y comedores.
“Hay muchos operadores que donan porque saben que eso termina en un plato de comida para la gente que hoy la está pasando mal”, explicó Toledo. Para el funcionario, esa articulación entre el sector privado y las necesidades sociales constituye otra de las características que busca consolidar en el Mercado Central.

La buena política
Toledo entiende que la mejor política es apostar a una buena gestión. Desde esa lógica, el trabajo en el Mercado Central le da un roce directo con la gente y las necesidades que el Estado debe identificar y resolver.
El dirigente se ubica dentro de Movimiento por lo que Viene y reivindica el liderazgo del gobernador Hugo Passalacqua, especialmente por su metodología de trabajo territorial y cercanía con la ciudadanía, reconoce el funcionario.
“Estoy en este proyecto que está liderando por Hugo Passalacqua, en Movimiento por lo que Viene”, afirmó. En ese espacio, sostiene, encontró una forma de construcción política con la que se identifica: “sumar dirigentes, recorrer el territorio y mantener contacto directo con la gente”.
Consultado sobre sus aspiraciones políticas, Toledo no descarta nada, aunque evita ponerle nombre o cargo a esa posibilidad. Se define como “un hombre de gestión y, por supuesto, de política”, y asegura que su prioridad actual está puesta en demostrar resultados desde el lugar que ocupa.

Por ahora, Toledo apuesta a que sean los resultados los que hablen de su gestión. Ordenar un espacio que durante años estuvo atravesado por conflictos, ampliar el acceso de los consumidores, fortalecer a los productores misioneros y atraer inversiones privadas forman parte de un balance que lo consolida como un dirigente joven, con experiencia concreta.
Su futuro político, asegura, dependerá de las decisiones que tome el gobernador. Mientras tanto, la apuesta parece estar clara: continuar mostrando capacidad de gestión y construir desde los hechos.

