El Gobierno de Emmanuel Macron dispuso restricciones a la circulación nocturna en distintas zonas del país luego de dos jornadas de protestas contra el aumento del costo de vida, que derivaron en enfrentamientos, incendios y daños a comercios.
El Gobierno de Francia anunció este lunes la implementación de toques de queda parciales en distintas ciudades y departamentos, tras los disturbios registrados durante el fin de semana en el marco de las manifestaciones contra el aumento del costo de vida.
La decisión fue comunicada por el primer ministro Sébastien Lecornu, luego de encabezar una reunión del comité de crisis convocado para evaluar los episodios de violencia ocurridos el sábado y el domingo.
El funcionario instruyó a los prefectos departamentales a coordinar con las autoridades municipales la delimitación de las zonas y los horarios en los que se restringirá la circulación. El detalle de las localidades alcanzadas por la medida se dará a conocer durante la tarde de este lunes.
Las restricciones buscan contener nuevos incidentes después de que grupos violentos protagonizaran incendios de barricadas, destrozos en espacios públicos y saqueos a establecimientos comerciales durante las movilizaciones.
Aunque las protestas tuvieron como principal reclamo el incremento del costo de vida, los episodios de violencia obligaron a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad en distintos puntos del territorio francés.
Marsella y Denain comenzaron a aplicar restricciones
Algunas localidades ya pusieron en marcha disposiciones específicas para limitar las concentraciones y la circulación.
En Marsella, las autoridades prohibieron las manifestaciones y reuniones públicas entre las 12 y las 20 de este lunes. En tanto, en Denain, una localidad cercana a la frontera con Bélgica, comenzó a regir un toque de queda nocturno que se extenderá hasta el próximo domingo.
Por su parte, el presidente Emmanuel Macron reconoció deficiencias en la respuesta de las fuerzas de seguridad durante los disturbios y solicitó revisar los procedimientos policiales para prevenir nuevos episodios de violencia.
El Ejecutivo francés continuará evaluando la situación en las próximas horas, mientras las autoridades locales definen el alcance de las restricciones destinadas a evitar nuevos enfrentamientos y saqueos.
