Tras meses de aislamiento y restricciones, el régimen chavista autorizó este domingo el ingreso de familiares al penal El Rodeo I, en las afueras de Caracas, donde permanece detenido el gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo desde diciembre de 2024, en un caso que generó fuerte atención internacional y reclamos diplomáticos.
La medida representa un cambio significativo en la política carcelaria venezolana, ya que familiares e interlocutores no podían acceder al centro de detención desde hace más de un año y medio. El ingreso fue permitido en el marco de una serie de excarcelaciones parciales de presos políticos que se han registrado recientemente.
Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, fue detenido en Venezuela el 8 de diciembre de 2024 en circunstancias calificadas por Buenos Aires como una detención ilegal y denunciada ante organismos internacionales como la Corte Penal Internacional.
Desde su arresto, el gendarme permaneció incomunicado y sin contacto directo con su familia, que durante meses no pudo visitarlo ni recibir información oficial sobre su situación ni su estado de salud.
La reapertura del acceso de allegados al penal El Rodeo I reactiva la expectativa de la familia por la liberación de Gallo, aunque hasta ahora no se ha confirmado si él formará parte de las próximas excarcelaciones. La detención y detención de Gallo continúa siendo un punto de tensión en la relación entre Argentina y Venezuela, con gestiones diplomáticas en curso para su retorno.
