sábado, mayo 18, 2024

Implante cerebral ayuda a un hombre paralizado a caminar de nuevo

El dispositivo detecta la actividad eléctrica del cerebro y la transmite a un generador de pulso espinal que le permite al paciente moverse.

Hace doce años, Gert-Jan Oskam, un hombre de ahora 40 años, perdió la capacidad de caminar tras un accidente con su bicicleta que le provocó una lesión en la columna vertebral y lo dejo con las piernas paralizadas y los brazos parcialmente paralizados.

El dispositivo, llamado interfaz cerebro-columna vertebral (que incluye unos discos insertados en el cráneo), transmite de forma inalámbrica los pensamientos del paciente a sus piernas y pies a través de un segundo implante en su columna vertebral. Es decir, cuando Oskam piensa en caminar, sus implantes detectan actividad eléctrica en la corteza, la capa externa del cerebro; y esta señal es transmitida y decodificada por una computadora que Oskam usa en una mochila, para luego transmitir la información al generador de pulso espinal que le permite moverse.

Según se había demostrado en 2018 con un dispositivo anterior (que sirvió como base para este nuevo desarrollo), cuando esta tecnología se combinaba con un entrenamiento intensivo, estimulaba la parte inferior de la columna con pulsos eléctricos que pueden ayudar a las personas a volver a caminar. El problema anteriormente era que generaba movimientos “robóticos”, porque funcionaba más como una “estimulación preprogramada”. La nueva interfaz, en cambio, permite un control total sobre el parámetro de estimulación, lo que significa que puede detenerse, caminar o subir escaleras.

“La estimulación antes me controlaba a mí y ahora yo controlo la estimulación con mi pensamiento”, dice Oskam. “Cuando decido dar un paso, la simulación se activará tan pronto como lo piense”.

Por otra parte, la profesora Jocelyne Bloch, de la Universidad de Lausana, fue la neurocirujana que llevó a cabo la delicada cirugía para insertar los implantes y, según destacó, el sistema aún se encuentra en una etapa experimental, por lo que faltan muchos años todavía para que esté disponible para pacientes paralíticos. Aún así, los especialistas creen que son resultados muy alentadores.

“Si Gert-Jan recibió el implante 10 años después de su accidente. Imagínese cuando aplicamos nuestra interfaz cerebro-columna unas semanas después de la lesión. El potencial de recuperación es tremendo”, agregó el neurocientífico Grégoire Courtine, que trabajó con Bloch en el primer dispositivo desarrollado en 2018.

(Fuente: Filo News)

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