Irán lanzó una advertencia directa a Estados Unidos en medio de la creciente tensión por el control del estrecho de Ormuz: responderá con represalias si Washington avanza con ataques contra su infraestructura energética.
El mensaje del gobierno iraní surge tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien emitió un “ultimátum” a Teherán para que restablezca la circulación marítima en ese corredor clave para el comercio global. Según advirtió, Estados Unidos podría “destruir” centrales eléctricas iraníes si no se revierte el bloqueo.
Desde Teherán, el primer vicepresidente Mohammad Reza Aref aseguró que, pese al escenario de tensión, el país mantiene condiciones estables en materia de abastecimiento. Indicó que no existen inconvenientes en el suministro de energía, combustible ni productos básicos, y que los sistemas de distribución, financieros y de pago continúan operando con normalidad.
Además, sostuvo que se adoptaron medidas para garantizar el funcionamiento cotidiano del país, aunque evitó brindar precisiones sobre las acciones implementadas.
El estrecho de Ormuz es una vía estratégica por la que circula más del 20% del petróleo mundial, por lo que cualquier interrupción o escalada del conflicto genera fuerte impacto en los mercados energéticos y en la estabilidad internacional.
