Irán reivindicó un ataque contra dos plantas de aluminio vinculadas a intereses militares de Estados Unidos en Medio Oriente. Los objetivos fueron la planta EMAL, en Emiratos Árabes Unidos, y la fábrica ALBA, en Bahréin.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica informó que la operación combinó acciones aéreas y navales ejecutadas por sus fuerzas aeroespaciales y navales. Según el comunicado, los ataques alcanzaron instalaciones asociadas a la industria militar y aeroespacial estadounidense en la región.
Las autoridades iraníes señalaron que EMAL posee la línea de producción de aluminio más extensa del mundo y una capacidad anual de 1,3 millones de toneladas.
La acción fue presentada como respuesta a los bombardeos iniciados el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
