La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) rechazó la habilitación de Marcos Rojo para incorporarse a Estudiantes de La Plata y disputar la Copa Libertadores. La decisión impidió registrar el nuevo contrato del defensor de 36 años, quien había acordado su salida de Racing y buscaba regresar al club platense.
El principal obstáculo surgió por el cupo extraordinario que Estudiantes pretendía utilizar tras la lesión del mediocampista uruguayo Gabriel Neves, quien sufrió una fractura de muñeca frente a Rosario Central. Sin embargo, la AFA consideró que el tiempo estimado de recuperación es inferior a los cuatro meses de inactividad exigidos por el reglamento para autorizar un reemplazo.
Ante esta situación, Rojo intentó gestionar personalmente una excepción con las autoridades del fútbol argentino, pero el presidente Claudio Tapia rechazó el pedido. La negativa también bloqueó la inscripción del vínculo contractual en el sistema COMET, por lo que el futbolista abandonó el entrenamiento en City Bell tras conocer la resolución.
Para concretar su salida de Racing, el defensor había acordado un resarcimiento económico de 500.000 dólares más bonos por objetivos. Además, aceptó renunciar al cobro de una deuda que el club de Avellaneda mantenía con él por conceptos de productividad, con la intención de facilitar su incorporación al equipo dirigido por Alexander Medina.
Ahora, el futuro del experimentado marcador central quedó envuelto en incertidumbre. Su regreso a Racing aparece complicado por el conflicto generado tras ausentarse a tres entrenamientos consecutivos, mientras que desde su entorno aseguran que ya firmó la rescisión contractual y descartan que vuelva a vestir la camiseta de la Academia.
