La Selección argentina logró una clasificación épica a la final del Mundial 2026 tras vencer 2-1 a Inglaterra en un partido cargado de emoción y tensión. Luego del pitazo final, los festejos incluyeron una imagen que rápidamente recorrió el mundo: Giovani Lo Celso posó con una bandera que afirmaba "Las Malvinas son argentinas", un gesto que se produjo pese a las advertencias previas de la FIFA sobre la exhibición de mensajes políticos durante el encuentro.
Antes del partido, la ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, había señalado que la consigna vinculada a las Islas Malvinas era considerada un mensaje político y que no podría ingresar a los estadios bajo las normas establecidas por la FIFA. La medida formó parte de un operativo especial de seguridad coordinado con autoridades internacionales para un duelo catalogado como de alto riesgo debido a la histórica rivalidad entre Argentina e Inglaterra.
La prohibición se apoyó en el Código de Conducta de la FIFA, que restringe el ingreso y la exhibición de banderas, camisetas o elementos con mensajes políticos, religiosos, raciales o considerados provocativos. Sin embargo, una vez consumada la clasificación, los jugadores argentinos celebraron con la bandera, convirtiéndola en uno de los símbolos más comentados de la jornada.
En lo deportivo, el encuentro fue extremadamente disputado. Inglaterra abrió el marcador a los 10 minutos del segundo tiempo mediante Anthony Gordon, complicando las aspiraciones argentinas. Con el resultado adverso, el equipo dirigido por Lionel Scaloni adelantó sus líneas y encontró en Lionel Messi a su principal generador de juego, impulsando la reacción en los minutos decisivos.
La remontada comenzó a los 41 minutos, cuando Enzo Fernández sacó un potente remate desde fuera del área que venció la resistencia del arquero Jordan Pickford, una de las figuras del partido. Poco después, cuando parecía que el duelo se encaminaba al alargue, Messi envió un preciso centro con su pierna derecha que encontró a Lautaro Martínez, quien conectó de cabeza para establecer el 2-1 definitivo en tiempo de descuento.
Con la victoria consumada, Argentina alcanzó su segunda final mundialista consecutiva y tendrá la oportunidad de defender el título obtenido en Qatar 2022. Además, el encuentro adquiere un significado especial para Lionel Messi, quien a los 39 años disputará una nueva final de Copa del Mundo, esta vez frente a España, el país donde desarrolló gran parte de su extraordinaria carrera deportiva.
