La localidad correntina de Itatí atraviesa una situación complicada por la crecida del río Paraná, que ya provocó la evacuación de unas 550 personas. Este jueves el nivel del agua volvió a subir después de permanecer estable durante 46 horas, mientras que las intensas lluvias registradas desde la madrugada profundizaron las dificultades en las zonas afectadas.
De acuerdo con las mediciones oficiales realizadas a las 8 de la mañana, el Paraná alcanzó los 8,30 metros en Itatí, marcando un nuevo incremento tras casi dos días sin variaciones. La situación genera preocupación entre las autoridades locales, especialmente por el avance del agua sobre los sectores cercanos a la costa y las viviendas expuestas a inundaciones.
El último relevamiento de la Secretaría de Acción Social de la Municipalidad de Itatí confirmó que alrededor de 550 habitantes resultaron afectados y debieron abandonar sus hogares. Ante este escenario, los equipos municipales continúan identificando a las familias damnificadas y organizando la asistencia para quienes sufren las consecuencias de la creciente.
A la situación del río se sumaron las fuertes precipitaciones que comenzaron durante la madrugada de este jueves, complicando las tareas de asistencia y el seguimiento de las áreas inundadas. Las condiciones meteorológicas mantienen la incertidumbre sobre la evolución del fenómeno, principalmente en los barrios y sectores más vulnerables.
Mientras tanto, el municipio sostiene un monitoreo permanente del comportamiento del Paraná y de las necesidades de las personas evacuadas. Las próximas horas serán determinantes para evaluar la evolución de la crecida, en un contexto marcado por el nuevo ascenso del río y la persistencia de condiciones climáticas adversas en la región.
