La FIFA anunció la suspensión del proyecto que buscaba vender una participación de los ingresos futuros del Mundial 2030 a inversores de capital privado, una iniciativa impulsada por el presidente del organismo, Gianni Infantino, que había generado una fuerte resistencia entre las principales confederaciones del fútbol mundial.
La decisión fue comunicada oficialmente a través de un comunicado en el que la entidad reconoció que la propuesta había provocado profundas diferencias entre sus miembros. "Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones que ya no están en línea con el objetivo planteado originalmente", expresó la FIFA.
El plan, denominado FIFA Forward Enterprise, tenía como finalidad obtener recursos para fortalecer el desarrollo del fútbol y brindar mayor apoyo económico a las asociaciones miembro, especialmente en aquellos países con menos recursos. Sin embargo, el organismo aclaró que la iniciativa solo avanzaría con el respaldo mayoritario de las federaciones y luego de un amplio proceso de consulta con las distintas confederaciones.
La presión sobre Infantino aumentó en las últimas horas tras la renuncia de uno de sus principales asesores, Carlos Cordeiro, quien cuestionó abiertamente la propuesta. "Vender una participación permanente en el activo más preciado del fútbol para recaudar 4.200 millones de dólares no tiene sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin una justificación convincente", sostuvo el dirigente al anunciar su salida.
El rechazo más contundente llegó desde la UEFA, que incluso había advertido que sus asociaciones nacionales podrían dejar de participar en las competiciones organizadas por la FIFA si el proyecto seguía adelante. La confederación europea sostuvo que "la Copa del Mundo no está en venta" y consideró que el ingreso de capitales privados pondría en riesgo la independencia y el futuro del fútbol internacional.
Tras la oposición de la UEFA, la Concacaf, la Confederación Asiática y otros sectores del fútbol mundial, la FIFA optó por retirar la iniciativa. Ahora, el organismo buscará abrir una nueva ronda de diálogo con las distintas partes involucradas para analizar alternativas que permitan seguir financiando el crecimiento del fútbol sin avanzar sobre los ingresos de su torneo más importante.
