Judit Salom, Valeria Gómez de Olivera y Malena Mazal expusieron distintas posiciones sobre la reforma electoral. La iniciativa deberá avanzar en comisión y todavía hay dudas sobre si podrá aprobarse durante 2026 y aplicarse en las elecciones de 2027.
La eliminación de la Ley de Lemas en Posadas comenzó a discutirse en el Concejo Deliberante a partir de un proyecto que busca dejar sin efecto la adhesión municipal al sistema provincial. La propuesta abrió el debate entre concejales de distintos espacios políticos, que coinciden en la necesidad de analizar el mecanismo, aunque mantienen diferencias sobre cómo reemplazarlo y en qué plazos podría concretarse una reforma.
La concejal de la Unión Cívica Radical (UCR), Judit Salom, confirmó que su bloque trabaja en una alternativa y recordó que ya había presentado un proyecto integral en 2022. Según explicó, la intención es tomar aquella iniciativa como base para elaborar una propuesta actualizada que permita avanzar con un sistema electoral propio para la ciudad.
“¿La idea es eliminar la Ley de Lemas? Es la idea, hace muchos años”, afirmó Salom, quien cuestionó la transparencia del mecanismo y señaló que otros concejales opositores también respaldan su eliminación. No obstante, advirtió que la discusión requiere definir una alternativa y contar con los recursos y la estructura institucional necesarios para implementarla.
Desde La Libertad Avanza, Valeria Gómez de Olivera también se pronunció a favor de dejar de aplicar la Ley de Lemas en la capital provincial. “Nosotros creemos que distorsiona el voto de la gente porque generalmente no es el candidato más votado el que termina siendo o gobernando a los posadeños”, sostuvo.
La concejal explicó que su espacio impulsa el tratamiento del proyecto que se encuentra en la Comisión de Legislación y, en paralelo, trabaja en la elaboración de un código electoral municipal. Señaló que la Carta Orgánica contempla la necesidad de contar con esa herramienta para reglamentar el sistema electoral local y consideró que la autonomía municipal permite discutir un mecanismo propio.
Gómez de Olivera aseguró que buscarán convocar a los partidos políticos, al Tribunal Electoral y a otros sectores que cuestionan el régimen actual para debatir una propuesta integral. También anticipó que podrían realizar reuniones extraordinarias de comisión para avanzar con el expediente y el código electoral. A su entender, todavía existe margen para aprobar los cambios de cara a las próximas elecciones.
Una postura que pone el acento en la necesidad de un análisis más amplio es la de Malena Mazal, concejal de Movimiento por lo que Viene. La edil manifestó su acuerdo con que el tema sea tratado, aunque pidió que el debate incluya consultas jurídicas, institucionales y presupuestarias. “Nos parece importante trabajarlo, pero con la seriedad que esto amerita”, expresó.
Mazal adelantó que su bloque buscará convocar a integrantes del Tribunal Electoral y a abogados especializados para evaluar las consecuencias de una eventual modificación. Además, llamó a evitar anuncios que generen expectativas sin una planificación previa y remarcó que una reforma de este tipo requiere tiempo, recursos y una evaluación de las distintas alternativas.
Sin embargo, el principal interrogante está puesto en la viabilidad política y los plazos. Salom advirtió que, si la iniciativa se sometiera a votación en las condiciones actuales, el resultado podría quedar empatado. A eso se suma la advertencia del concejal Héctor Cardozo, alineado con el intendente Leonardo “Lalo” Stelatto, quien anticipó que el jefe comunal podría vetar una ordenanza que elimine la Ley sin establecer previamente un sistema electoral alternativo.
En ese escenario, el debate podría avanzar en comisión sin que eso garantice una aprobación durante 2026. Los impulsores deberán reunir los respaldos necesarios y definir cómo se organizarían las elecciones sin la Ley de Lemas, mientras que la posibilidad de un veto suma otro obstáculo para concretar el cambio antes de los comicios de 2027.
