Messi lo hizo de nuevo: con tres goles le ganó solito al Leganés

Lionel Messi siempre es la noticia. En la previa del partido contra Levante lo era porque su presencia estaba en duda. Muchos creían que Ernesto Valverde lo cuidaría pensando en la revancha de la Liga de Campeones contra Roma y porque Leo venía de una sobrecarga en el aductor que le impidió jugar en la gira de la Selección. Pero Leo jugó.

Y entonces otra vez fue noticia. Se dice por estas latitudes que Barcelona juega en su Liga con equipos de mucha menor jerarquía y que por eso construye tantas victorias cómodas. Es tan cierto como que casi siempre es Messi quien se destaca más que nadie en ese escenario.

Cuando Leo se activa y se termina el partido. Fue él quien le ganó al Leganés. Hasta los 27 minutos del primer tiempo, cuando el rosarino se paró frente a la pelota en el tiro libre a un par de metros de la medialuna, había pasado poco y nada en el Camp Nou.

Apenas un buen giro de Luis Suárez que salió pegado al poste derecho del arquero visitante. Hasta que apareció Messi.

La barrera no supo si saltar para tratar de bloquear el zurdazo con rosca por arriba o quedarse parados ante un posible tiro rasante. Pero no hay receta. Algunos saltaron y otros no. Y Messi salió a festejar. Golazo. El sexto que el argentino metió de tiro libre en la Liga.

El resultado se destrabó y Barcelona jugó más suelto. Para colmo enseguida apareció en escena nuevamente Messi.

La Pulga recibió en posición de 10 el pase en profundidad de Philippe Coutinho y luego definió como el mejor 9: aceleró en diagonal y definió con clase, con un toque suave contra el palo.

Fue un partido sin brillo para los de Valverde. Y más que nunca su juego se apoyó a las perlas de Messi. No tuvo explosión con Dembele, ni juego con Coutinho, ni apariciones por sorpresa de Rakitic. Ni el olfato goleador de Suárez.

Entonces necesitó del sacudón que le dio el descuento de Leganés para reaccionar. A los 24 minutos del complemento, Nabil El Zhar sacó un derechazo seco contra el palo y puso el 2-1 que le dio suspenso al cierre del partido.

Hasta que Messi decidió liquidar el partido y llevarse la pelota. Entró como un ráfaga en el área, acomodó la pelota con el brazo pero lo hizo tan rápido que el juez no lo vio. Y definió con clase por encima del arquero.

Barcelona fue Messi. De principio a fin. Más que nunca lo que tantas veces se instaló en la Selección de la dependencia absoluta del crack rosarino se vivió a flor de piel en el Camp Nou. Tres goles. Otro día en la oficina para Lionel.

Con este triunfo, el equipo catalán alcanza el récord de 38 partidos invicto en Liga que atesora la Real Sociedad desde 1980. Y sigue como el líder cómodo del certamen con 79 puntos, doce por encima de su escolta, Atlético de Madrid.

Artículos relacionados

Más Información