La administración nacional avanzó con un fuerte recorte sobre los recursos destinados a las provincias y redujo en alrededor de un 70% el fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), una de las principales herramientas de asistencia financiera para los distritos. La medida forma parte de la readecuación presupuestaria impulsada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y formalizada mediante una decisión administrativa publicada en el Boletín Oficial.
El ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y alcanzó a 211 programas nacionales, entre ellos el programa de Relación con las Provincias y Desarrollo Regional, que sufrió una poda de aproximadamente $320.000 millones.
Ajuste sobre fondos provinciales
La mayor parte de ese programa corresponde precisamente al financiamiento de los ATN, fondos discrecionales que la Nación distribuye a las provincias para atender emergencias financieras o situaciones extraordinarias. A diferencia de la coparticipación, estos recursos no se giran automáticamente, aunque se nutren del 1% de la masa de impuestos coparticipables, es decir, de fondos que también aportan las propias provincias.
Según estimaciones privadas, antes del recorte el fondo de ATN tenía asignados cerca de $569.400 millones para este año. Entre enero y abril ya se habían ejecutado alrededor de $121.000 millones, por lo que quedaban disponibles unos $448.000 millones. Tras la poda aplicada por el Ejecutivo, el remanente se redujo a apenas $128.000 millones.
El director de Politikon Chaco, Alejandro Pegoraro, señaló que, si el Gobierno mantiene el ritmo actual de transferencias, los fondos disponibles alcanzarían solo para algunos meses más.
Impacto político y negociación con gobernadores
La reducción de los ATN complica además el margen de negociación del Gobierno con los gobernadores, ya que se trata de uno de los instrumentos más utilizados por la Casa Rosada para asistir financieramente a las provincias y destrabar acuerdos políticos.
En los últimos meses, varios mandatarios provinciales habían reclamado una distribución más amplia del fondo, argumentando que históricamente la Nación ejecuta apenas una parte de los recursos disponibles. Incluso, durante las negociaciones legislativas del año pasado, los gobernadores propusieron que el dinero se repartiera íntegramente entre las provincias, aunque finalmente esa alternativa no prosperó.
Posible revisión del Presupuesto
El recorte ocurre en un contexto en el que el Gobierno busca sostener el equilibrio fiscal frente a una inflación más elevada que la prevista originalmente en el Presupuesto 2026.
Al momento de elaborar las cuentas públicas, el Ejecutivo había proyectado una inflación cercana al 10%, aunque las estimaciones privadas la ubican actualmente en torno al 30% anual. Por ese motivo, analistas consideran probable que en los próximos meses el Gobierno vuelva a modificar el presupuesto para recalcular ingresos y partidas.
No obstante, especialistas advierten que, aun con una futura actualización presupuestaria, difícilmente las provincias recuperen la totalidad de los fondos recortados en esta decisión administrativa.
