El Gobierno de Misiones incorporará a sus propias compras los medicamentos que hasta ahora eran cubiertos total o parcialmente por el programa nacional Remediar, ante la reducción de los envíos. La Provincia estima que deberá destinar entre $1.000 millones y $1.200 millones mensuales para sostener la provisión, aunque el monto podría aumentar por la variación de los insumos importados.
El subsecretario de Apoyo y Logística del Ministerio de Salud Pública, Carlos Báez, explicó que la asistencia nacional venía disminuyendo progresivamente y que durante este año se comunicó la interrupción de los envíos. “A partir de marzo de este año, desde Nación comunicaron que luego de agosto, septiembre, no van a mandar más”, sostuvo. Consultado sobre qué medicamentos quedarían afectados, respondió: “Todos. O sea, el 100%”.
Ante ese escenario, Salud Pública elaboró un listado de productos que pasarán a ser adquiridos con recursos provinciales, tomando como referencia el volumen habitual de consumo. La nómina incluye tratamientos para hipertensión y otras patologías cardiovasculares, diabetes, enfermedades respiratorias, infecciones, trastornos tiroideos y diferentes afecciones frecuentes atendidas en el sistema público.
Entre los medicamentos contemplados figuran amlodipina, enalapril, atenolol, carvedilol, metformina, gliclazida, amoxicilina, azitromicina, cefalexina, salbutamol, budesonida, levotiroxina, ibuprofeno, paracetamol y omeprazol, además de otros antibióticos, productos pediátricos, sales de rehidratación, hierro, ácido fólico y vitamina D.
Báez indicó que la estimación de entre $1.000 millones y $1.200 millones mensuales fue realizada con valores de mediados de año, por lo que el desembolso final podría ser superior. “El valor que teníamos en junio ya en este momento no es viable”, señaló, y explicó que varios insumos utilizados por la industria farmacéutica tienen componentes importados cuyo precio está condicionado por la cotización del dólar.
La decisión cobra relevancia ante el peso que tiene la red estatal en la atención sanitaria de la población. Según estimó el funcionario, alrededor del 60% de los misioneros no cuenta actualmente con obra social o medicina prepaga y depende en mayor medida de hospitales y Centros de Atención Primaria de la Salud para acceder a consultas y tratamientos.
A ese panorama se suma un incremento de la demanda. Desde la cartera sanitaria advierten que personas que anteriormente podían comprar remedios por su cuenta o afrontar copagos comenzaron a recurrir al sistema público por las dificultades para sostener esos gastos. “No es un gasto, sino una inversión”, planteó Báez al referirse a los tratamientos contra la hipertensión y al impacto que tiene la prevención para evitar internaciones y complicaciones posteriores.
La Provincia también debió asumir otras prestaciones que anteriormente contaban con aportes nacionales, entre ellas recursos vinculados con salud sexual y reproductiva y la compra de leche para hijos de madres con VIH. Este último desembolso no está incluido en los hasta $1.200 millones mensuales calculados para reemplazar los medicamentos de Remediar. “Hay un montón de programas que están dejando de aportar lo que aportaba Nación y la provincia tiene que hacerse cargo”, advirtió Báez.
