El Gobierno nacional oficializó este miércoles, mediante el decreto 1334/2026, un operativo especial de vigilancia y defensa del espacio aéreo argentino ante la próxima visita del papa León XIV. La medida establece controles y restricciones para garantizar la seguridad del Pontífice y de las delegaciones internacionales que participarán de las actividades oficiales.
El protocolo faculta a las Fuerzas Armadas a identificar, interceptar y aplicar medidas de disuasión frente a aeronaves que ingresen sin autorización a zonas restringidas. En casos extremos, cuando un vehículo aéreo procedente del exterior sea declarado hostil por desobedecer órdenes o representar una amenaza inminente, se podrá autorizar su derribo como último recurso.
El dispositivo estará vigente del 8 al 11 de noviembre y abarcará sectores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires, Córdoba y Luján, donde se desarrollarán las actividades del Papa. Durante ese período, la aviación comercial, civil y deportiva deberá respetar restricciones de circulación y solicitar autorizaciones especiales para determinadas operaciones.
La normativa establece que las medidas militares de neutralización estarán limitadas a amenazas provenientes del exterior del espacio aéreo nacional. En cambio, los incidentes que involucren aeronaves civiles dentro del país quedarán bajo las disposiciones de la Ley de Seguridad Interior, con intervención de las fuerzas federales correspondientes.
El operativo será coordinado por el Ministerio de Defensa, el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Se implementarán controles mediante radares, patrullajes preventivos y monitoreo permanente de los movimientos aéreos en las zonas alcanzadas por el protocolo.
Las autoridades nacionales buscan prevenir incidentes durante los traslados y actividades de León XIV, priorizando la identificación y disuasión de posibles amenazas. El uso de armamento quedará reservado para situaciones excepcionales, bajo criterios de proporcionalidad y como última instancia de protección.



