El Gobierno nacional dio un nuevo paso en la desregulación del sector yerbatero al publicar este martes el Decreto 812/2025, que restringe las funciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y le prohíbe cualquier intervención en el mercado.
La norma, firmada por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, establece que el organismo ya no podrá dictar disposiciones que “distorsionen” la oferta y la demanda, y le otorga un plazo de 30 días para adecuar toda su reglamentación vigente.
Con este decreto, el Ejecutivo busca ajustar el accionar del INYM a los lineamientos del DNU 70/2023, enfocando sus tareas únicamente en la verificación de calidad del producto e impidiendo su participación en la fijación de precios o en la competencia comercial.
El punto central del nuevo marco regulatorio es la reforma del artículo 8° del decreto reglamentario de 2002. El texto actualizado aclara que el Instituto “no podrá dictar normas o establecer intervenciones que generen distorsiones en los precios, barreras de entrada o cualquier obstáculo a la libre iniciativa privada y a la interacción entre la oferta y la demanda”.
Además, el artículo 2° ordena al INYM revisar y modificar en un plazo máximo de un mes toda normativa vigente que contradiga este principio de libre mercado. Como parte de la desregulación, el Gobierno también derogó los artículos del 9° al 19° del reglamento original, eliminando diversas atribuciones que tenía el directorio del Instituto.
En los considerandos, el Ejecutivo justifica la medida en la necesidad de “lograr una administración pública más eficiente, eficaz y al servicio de los ciudadanos”. El decreto entra en vigencia este miércoles.
Cabe recordar que, en diciembre de 2023, Milei había firmado el DNU 70/23, que ya le había quitado al INYM la facultad de fijar los precios de la hoja verde y la yerba canchada.
