La economía argentina se contrajo entre abril y junio respecto de los primeros tres meses del año. El consumo privado bajó 2,4%, el gasto público retrocedió 2,3% y la inversión disminuyó 0,8%. En la comparación interanual, el PBI todavía mostró un crecimiento del 2%, impulsado principalmente por las exportaciones y los sectores primarios.
El Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina cayó 0,6% durante el segundo trimestre de 2026 frente al período enero-marzo, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El resultado estuvo marcado por el retroceso simultáneo del consumo privado, el consumo público y la inversión.
El dato representó un cambio respecto del inicio del año. Después de haber avanzado 0,7% durante el primer trimestre, la actividad económica volvió a terreno negativo entre abril y junio. En términos interanuales, sin embargo, el PBI creció 2%, mientras que durante el primer semestre acumuló una expansión del 2,2% frente al mismo período de 2025.
Consumo e inversión retrocedieron
Entre los componentes de la demanda, el consumo privado registró una caída trimestral del 2,4%, convirtiéndose en uno de los principales factores detrás de la contracción económica. El consumo público disminuyó 2,3%, mientras que la formación bruta de capital fijo —inversión— retrocedió 0,8%.
El indicador de consumo privado utilizado en las cuentas nacionales abarca un conjunto amplio de bienes y servicios adquiridos por los hogares, por lo que no equivale directamente al denominado consumo masivo. Incluye, entre otros rubros, gastos vinculados con vehículos, turismo y diferentes servicios.
La comparación con el segundo trimestre de 2025 mostró diferencias importantes entre los componentes. El consumo privado todavía creció 0,4% interanual, mientras que el consumo público cayó 4,1% y la inversión mostró una contracción del 11,1%. En sentido contrario, las exportaciones aumentaron 13,7% y compensaron parcialmente la debilidad de la demanda interna.
La inversión mostró fuertes caídas interanuales
Dentro de la formación bruta de capital fijo, uno de los retrocesos más importantes se observó en maquinaria y equipo, con una baja interanual del 15,2%. La inversión destinada a equipos de transporte disminuyó, a su vez, 22,1%.
Las caídas alcanzaron tanto a bienes de origen nacional como importado, lo que mostró un deterioro extendido dentro de los distintos componentes de la inversión durante el período.
Agro, minería y pesca impulsaron la comparación interanual
El desempeño de la economía también presentó diferencias significativas entre sectores. La industria manufacturera cayó 2,1% interanual, mientras que la construcción avanzó apenas 0,2% y el comercio se mantuvo prácticamente estable.
En contraste, las mayores subas se concentraron en actividades primarias y extractivas. La pesca creció 44,7%, la explotación de minas y canteras avanzó 16,4% y agricultura, ganadería, caza y silvicultura aumentó 6,9% frente al segundo trimestre del año pasado.
Por su incidencia, el sector agropecuario aportó 0,81 puntos porcentuales al crecimiento interanual del PBI, mientras que minas y canteras sumaron 0,62 puntos. La industria manufacturera, en cambio, tuvo una incidencia negativa de 0,30 puntos.
También registraron variaciones positivas electricidad, gas y agua, con 5%, e intermediación financiera, con 4,8%. Hoteles y restaurantes y transporte crecieron 1,6%, mientras que las actividades inmobiliarias avanzaron 0,7%. La administración pública, por su parte, retrocedió 1,4%.
Los datos del segundo trimestre reflejaron así una contracción frente al comienzo de 2026, asociada al retroceso de los principales componentes de la demanda interna, mientras que en términos interanuales la actividad se mantuvo en terreno positivo, con mayor impulso de las exportaciones y de sectores como el agro, la minería y la pesca.
