viernes, marzo 20, 2026

El PBI creció 4,4% en 2025, pero se desaceleró hacia fin de año

La economía argentina creció 4,4% en 2025, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos, aunque el cierre del año evidenció una desaceleración del ritmo de expansión y dejó al descubierto desequilibrios entre sectores y falta de generación de empleo.

De acuerdo con los datos oficiales, el Producto Bruto Interno no solo logró recuperar las caídas de los dos años previos, sino que alcanzó un máximo histórico en términos reales desde 2004. Medido en dólares, el nivel de actividad se ubicó en torno a los u$s680.663 millones.

El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el consumo privado, que avanzó 7,9% y explicó el 74,4% del total del producto. También incidieron la inversión, con una suba del 16,4%, y las exportaciones, que crecieron 7,6%. En contraste, el gasto público tuvo un incremento marginal del 0,2%.

Desde el lado de la oferta, el mayor dinamismo se registró en la intermediación financiera, que se expandió 24,7%. Le siguieron el comercio (+3,6%) y el agro (+6,2%), además de otros sectores como actividades inmobiliarias, petróleo y minería.

Desaceleración en el cierre del año

A pesar del crecimiento anual, los datos del último trimestre muestran una pérdida de impulso. Entre octubre y diciembre, el PBI creció 2,1% interanual, lo que marcó la segunda desaceleración consecutiva. En la comparación desestacionalizada, el avance fue de apenas 0,6% frente al trimestre anterior, mientras que la serie tendencia-ciclo no registró variación, lo que sugiere un escenario cercano al estancamiento.

En ese período, sectores clave como la industria y el comercio mostraron caídas interanuales del 5% y 2,2%, respectivamente, lo que refuerza la idea de una recuperación desigual.

Crecimiento sin impacto en el empleo

Uno de los aspectos que más preocupa es la desconexión entre crecimiento económico y empleo. La expansión estuvo traccionada por sectores con baja intensidad laboral, mientras que actividades como la industria y la construcción —fuertemente golpeadas— continúan perdiendo puestos de trabajo.

Incluso algunos rubros dinámicos, como el financiero o el energético, presentan reducciones netas de empleo, en parte vinculadas a procesos de transformación estructural.

En este contexto, un informe del Banco Provincia advirtió que 2025 fue el primer año en el que crece el PBI pero aumenta el desempleo, un fenómeno asociado tanto a la caída del poder adquisitivo como a la mayor presión sobre el mercado laboral.

De esta manera, el dato oficial confirma una recuperación económica con fuertes desequilibrios, donde el crecimiento no logra traducirse en mejoras generalizadas para el conjunto de la actividad y el empleo.

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