miércoles, abril 22, 2026

Pobreza infantil en Argentina: casi el 60% de los chicos es pobre, según la UCA

Un reciente informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) advirtió que cerca del 60% de los niños, niñas y adolescentes vive en situación de pobreza en el país, mientras que alrededor del 30% no accede a una alimentación regular. Aunque en los últimos dos años se registró cierta mejora, el estudio remarca que las desigualdades estructurales persisten.

De acuerdo con la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), en 2025 la pobreza infantil alcanzó el 53,6%, mientras que la indigencia se ubicó en el 10,7%. Desde la institución señalaron que, si bien los datos muestran una leve recuperación, no deben interpretarse como una solución de fondo, sino como un alivio transitorio dentro de un problema estructural.

Una tendencia de largo plazo en aumento

El análisis histórico revela que la pobreza infantil mantiene una tendencia creciente en las últimas décadas, con subas en períodos de crisis y descensos en etapas de recuperación económica. En 2010, el índice era del 45,2%, pero tras fluctuaciones iniciales, comenzó un deterioro sostenido que tuvo picos durante 2020 y 2021 (64-65%) y un máximo en 2023 (62,9%).

Si bien los valores de 2024 y 2025 muestran una mejora, siguen ubicándose muy por encima de los niveles de una década atrás.

En cuanto a la indigencia, la evolución fue similar: partió de 11,4% en 2010, bajó a cerca del 8% en 2011-2012 y luego escaló hasta un 17,7% en 2024, para retroceder al 10,7% en 2025.

Inseguridad alimentaria y asistencia en niveles altos

El informe también alertó sobre la situación alimentaria: en 2025, el 28,8% de los menores atravesó inseguridad alimentaria, y un 13,2% lo hizo en su forma más grave. Aunque estos indicadores mejoraron respecto del año anterior, aún no recuperan los niveles previos a 2017.

La problemática afecta con mayor intensidad a los hogares de menores ingresos y tiene mayor incidencia en zonas como el Conurbano bonaerense.

Frente a este escenario, la asistencia alimentaria alcanzó al 64,8% de los niños, el nivel más alto registrado. Este incremento se explica por la expansión de comedores escolares y comunitarios, así como por políticas como la Tarjeta Alimentar.

Por su parte, la Asignación Universal por Hijo (AUH) llegó al 42,5% de los menores, aunque mostró una leve caída en comparación con 2024.

El desafío estructural

Desde la UCA advirtieron que, si bien las transferencias sociales llegan mayoritariamente a los sectores más vulnerables, no logran cubrir a toda la población en situación de pobreza y dejan fuera a grupos que también necesitan asistencia.

La investigadora Ianina Tuñón explicó que estas políticas no fueron diseñadas para sustituir ingresos familiares, sino para complementar la situación de trabajadores informales. En ese sentido, remarcó que la mejora de las condiciones laborales de los adultos es clave para revertir la pobreza infantil en el largo plazo.

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