Por encima de los nombres, la Renovación apunta al respaldo del “proyecto”

“El candidato” es la Renovación. La definición que marca el perfil de campaña del Frente Renovador es mucho más que un slogan de campaña, porque es parte de la esencia del oficialismo provincial, y no fue ni es vertida como frase de ocasión.

El conductor y mentor del espacio político partidario que gobierna la provincia desde hace más de una década, Carlos Rovira, siempre advirtió que la fuerza de este sello reside en la gente, no en los dirigentes, y resultó premonitoria su convicción de que ‘mal futuro’ le deparaba a aquél que se creyera dueño de los votos, en referencia a destacados funcionarios que eligiendo ese camino ya no forman parte de las filas renovadoras.

Y todo indica que ese es el desafío que se vuelve a poner en valor en las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo 13 de agosto, y -claro- en los comicios generales del domingo 22 de octubre.

Lo que se pone a consideración del pueblo es el proyecto Misionerista, “no hay muchas vueltas”, sostienen desde la Renovación. Es ese modelo que propone sistemáticamente “vivir con lo nuestro”, haciendo los esfuerzos necesarios para no tomar créditos y caer en la espiral de endeudamiento que tantos dolores de cabeza trajo a la provincia, y que hoy se vuelve a instalar como una práctica fácil para resolver las administraciones un tanto licenciosas, como la nacional.

En la praxis, este modelo se plasma en la gestión, y hoy sus caras visibles son el gobernador Hugo Passalacqua y el vicegobernador Oscar Herrera, fieles ejecutores de la identidad renovadora que están llevando adelante una gestión cercana a la gente con mucha firmeza y convencimiento en todas las decisiones que toman.

 

Apoyar a pesar de las disidencias

La Renovación se plantea este presente con clara diferencia del modelo nacional que lleva adelante “Cambiemos”, pero reconociendo en los hechos -lo único realmente válido- que el pueblo de la Nación los ungió en forma legítima, a sabiendas -o no- de cuál sería su plan de Gobierno.

“La cosa está difícil, pero en serio difícil”, manifestó Hugo Passalacqua en varias oportunidades, y la mayor parte de los sectores económicos y productivos de todo el país pueden dar fe de ello.

En Misiones, sin llegar aún al extremo de los grandes centros urbanos, se nota la retracción y se ahonda con las problemáticas de frontera, que necesitan una pronta respuesta de parte de la Nación.

La frase del ministro de Economía, Nicolás Dujovne, quien minimizó la problemática expresando que “son situaciones coyunturales, antes teníamos asimetrías de un lado, otros años para el otro”, le valió muchas críticas de parte de los sectores empresarios locales a quienes le quedó la sensación de que se ningunean los problemas del interior del país.

 

“El termómetro es la reacción en la calle”

Que un funcionario pueda caminar tranquilamente entre los habitantes de su ciudad es la prueba irrefutable de la aprobación de su gestión, aún con las diferencias que siempre se establecen. Y en esta lógica es el reiterado convite a militar, a estar presente en la calle, cara a cara con los vecinos, escuchando más que proponiendo, por parte de la conducción partidaria.

Otra marca es la forma en que se construye política en el oficialismo provincial: la gestión, que tampoco toma nuevos rumbos de acuerdo a la necesidad electoral. La salud pública sigue fortaleciéndose a pesar de la escasez de envíos de partidas de parte de la Nación, de hecho, en el Hospital “Dr. Ramón Madariaga” se asistió a los jubilados y pensionados afiliados al PAMI que durante unos días dejaron de recibir atención en las clínicas privadas por la falta de acuerdo entre ellos y el Estado nacional.

Similares ítems indelegables para la Renovación son la Educación Pública -que instala a Misiones como modelo extra provincial-; la Obra Pública, que a pesar de las dificultades sigue siendo uno de los grandes motores de la economía local; y la defensa de las fuentes de trabajo en las diversas actividades productivas misioneras.

Un claro ejemplo: el reclamo por el ingreso de las viviendas chinas siguió instalado en el plano nacional porque los representantes legislativos nacionales por Misiones, y los funcionarios y los empresarios provinciales, no dejaron de luchar en ningún momento. Gracias a eso es inminente el anuncio de la inclusión de más madera en la obra pública nacional, y el modelo misionero en ese sentido vuelve a ser modelo de gestión.

 

El secreto de la vitalidad política

Volviendo al perfil de campaña, hay un eje común en el sentir de los precandidatos que va más allá de lo discursivo. “Se vota el proyecto porque tiene continuidad, sin méritos de uno u otro”, sostiene Ricardo Wellbach durante la entrevista publicada en esta misma edición, y con diferentes matices se puede observar esa convicción en todos los postulantes.

“La renovación permanente y el gobierno con alternancia propia”, tiene múltiples efectos. Puertas afuera, hacia la comunidad, garantiza a los ciudadanos misioneros el recambio, mientras que hacia las otras fuerzas políticas se les “avisa” que la Renovación está fuerte, vigente y cuenta con amplio capital humano.

Puertas adentro en tanto tiene una dimensión superadora: es que quienes ocupan un cargo no tienen necesidad de perder el tiempo en proyectar su futuro, ya que la gestión los va ponderando de acuerdo al rendimiento y consideración de la gente.

Los tiempos de campaña están dados y cada partido pondrá en juego sus mejores cartas. Las PASO serán un testeo tan obligatorio como innecesario dado que todos presentan listas únicas, pero una primer mano sobre la mesa permitirá profundizar y corregir estrategias.

Misiones sigue siendo una tierra donde todos nos conocemos, y no habrá tanto margen para cambios determinantes. Las primarias serán un anticipo y los dos meses posteriores, hasta los comicios generales serán tiempo de análisis y reflexión. Pero en síntesis, y como en cada ocasión, el soberano se manifestará y calificará todas las actuaciones.

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