El proyecto enviado por el Gobierno nacional al Congreso proyecta que la recaudación de impuestos y recursos de la seguridad social representará el 19,2% del PBI, dos puntos menos que lo estimado para 2026. A la vez, el 74,6% del gasto estará destinado a partidas de asistencia directa a personas. La reducción de la presión tributaria estaría explicada principalmente por el crecimiento proyectado de la economía y no por una baja equivalente de impuestos.
El Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno nacional contempla una reducción de la presión tributaria y mantiene una fuerte concentración del gasto en prestaciones sociales y transferencias. El proyecto parte de una previsión de crecimiento del PBI del 4% y una inflación anual del 18%.
De acuerdo con las estimaciones incluidas en la iniciativa, la recaudación conjunta de impuestos y recursos de la seguridad social pasaría de representar alrededor del 21,2% del PBI en 2026 al 19,2% durante 2027. La disminución sería de aproximadamente dos puntos porcentuales.
Sin embargo, esa baja no estaría asociada principalmente a una reducción de impuestos. La explicación pasa por el crecimiento previsto para la economía: si el PBI aumenta, la recaudación puede crecer en términos nominales y, al mismo tiempo, representar una proporción menor del producto.
La recaudación impositiva crecería más de 30%
El proyecto calcula que los ingresos impositivos alcanzarán los $203,7 billones, equivalentes al 14,8% del PBI. Esto representaría un crecimiento nominal del 30,6%, por encima de la inflación proyectada para el próximo año.
Por los recursos correspondientes a la seguridad social ingresarían otros $62,3 billones, equivalentes al 4,4% del PBI, con un incremento nominal estimado del 19,6%. Las previsiones contemplan además el impacto del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) sobre los ingresos destinados al sistema previsional.
En términos consolidados, el Gobierno estima recursos totales por $219,3 billones, equivalentes al 15,5% del PBI. De ese monto, el 90,5% correspondería a la Administración Nacional, mientras que el resto se distribuiría entre otros entes, fondos fiduciarios y empresas públicas.
Casi tres de cada cuatro pesos de gasto irán a asistencia directa
Por el lado de las erogaciones, el gasto total consolidado alcanzaría los $216 billones, equivalente al 15,3% del PBI. Una vez descontados los intereses netos de la deuda, el gasto primario representaría el 14,2% del producto.
Las prestaciones de la seguridad social concentrarán el 45,4% del gasto total, mientras que las transferencias corrientes representarán otro 28%, incluyendo programas sociales y subsidios.
Según destaca el propio proyecto, el 74,6% del gasto total estará destinado a asistir directamente a personas. En contraste, los gastos de capital representarían el 2,9% de las erogaciones, equivalentes al 0,4% del PBI.
El Gobierno vuelve a proyectar superávit fiscal
Las cuentas oficiales proyectan para 2027 un superávit financiero de $3,3 billones, equivalente al 0,2% del PBI, mientras que el resultado primario positivo alcanzaría los $18,4 billones, un 1,3% del producto. El Gobierno mantiene así el equilibrio de las cuentas públicas como uno de los principales ejes de su programa económico.
El cumplimiento de esas metas estará condicionado, entre otras variables, por la evolución de la actividad económica. El proyecto supone que el PBI crecerá 4% durante 2027; una expansión menor podría afectar la recaudación prevista y obligar a revisar las partidas para sostener los objetivos fiscales.
