El Reino Unido respondió al presidente Javier Milei luego de que el mandatario argentino reiterara el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. A través de un comunicado, la delegación británica ante la ONU rechazó el planteo argentino y defendió la explotación de hidrocarburos en el archipiélago, al considerar que se trata de una actividad legítima.
“El Reino Unido no tiene ninguna duda sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas y Georgia del Sur y las Islas Sandwich del Sur, y las zonas marítimas circundantes de ambos territorios”, expresaron los representantes británicos. La respuesta se produjo después de que Milei solicitara retomar las negociaciones con Londres para encontrar una solución pacífica a la disputa territorial.
En el documento, la delegación británica sostuvo que su relación con los denominados Territorios de Ultramar se basa en la asociación, los valores compartidos y el derecho de sus habitantes a decidir su futuro. Además, cuestionó que Argentina continúe planteando su reclamo en distintos organismos internacionales y aseguró que no negociará la soberanía de las islas sin el consentimiento de sus residentes.
La representación británica calificó de incompatible con la Carta de las Naciones Unidas la posición argentina sobre la autodeterminación de los isleños. En ese sentido, Londres ratificó que no abrirá negociaciones sobre la soberanía sin el consentimiento de los habitantes del archipiélago, una postura que mantiene frente al reclamo de Buenos Aires.
La controversia también alcanza a la explotación de hidrocarburos en las aguas que rodean las Malvinas. El Gobierno británico defendió el derecho de los isleños a desarrollar sus recursos naturales y rechazó las medidas argentinas contra las empresas vinculadas a esa actividad.
Por su parte, Milei había cuestionado ante la ONU la falta de avances en la disputa territorial y reclamado la reanudación del diálogo bilateral. El mandatario sostuvo que Argentina mantendrá una vía pacífica para defender su posición, pero advirtió que no esperará indefinidamente una respuesta de los organismos internacionales.
