El Millonario sufrió más de la cuenta en San Luis ante un rival de Primera Nacional y logró imponerse gracias a un penal convertido por el colombiano, tras una guapeada del juvenil Freitas. Ahora, enfrentará a Aldosivi por los 16vos de final.
River superó por 1-0 a Ciudad de Bolívar, en el Estadio Único La Pedrera, en la ciudad de Villa Mercedes, San Luis, por los 32vos de final de la Copa Argentina y logró la clasificación a la próxima ronda. El Millonario volvió a mostrar una pobre imagen y se salvó del papelón gracias a un gol de penal del colombiano Juan Fernando Quintero, tras una gran jugada colectiva del juvenil Joaquín Freitas. En la próxima instancia enfrentará a Aldosivi por los 16avos de final.
Cuesta entender lo dubitativo y falto de confianza que entra River en cada partido de un tiempo a esta parte. El cruce ante el humilde Ciudad de Bolívar era una prueba para demostrar el cambio de actitud de un equipo que no da la talla en los últimos encuentros. Sin embargo, nada de eso ocurrió, y en el primer tiempo en La Pedrera, el Millonario siguió con la misma apatía de siempre.
Algunos destellos de Juanfer Quintero, alguna pincelada de Agustín Ruberto y buenas subidas de los laterales, no mucho más. Los dirigidos por Marcelo Gallardo mantuvieron la posesión de la pelota por categoría y nombres, pero jamás inquietaron el arco que defendía Agustín Rufinetti. Le cuesta horrores al club de Núñez marcar un gol y ni con un rival de Primera Nacional se le abrió el arco. Más de lo mismo fueron los primeros 45 minutos del Millonario.
Con el correr de los minutos del segundo tiempo, River comenzó a desesperar ante un conjunto celeste bien plantado que jamás resignó espacios y jugó de igual a igual ante uno de los dos clubes más grandes de Argentina. El Muñeco movió el banco enseguida, y metió al juvenil Joaquín Freitas y a Facundo Colidio para cambiar la ecuación de un partido insólito para el Millonario.
Y cuando todos los caminos conducían a un papelón para River y a unos penales inciertos, el pibe Freitas tomó la lanza sobre el final del segundo tiempo, guapeó en el área rival y fue derribado para un penal que fue un bálsamo para los de Gallardo. Y fue el único que propone algo distinto, el capitán, el que pone la cara en los malos momentos como Quintero para romperle el arco a Rufinetti y festejar un gol a lo Marcelo Salas, de rodillas y señalando al cielo.
De esta manera, el Millonario cortó una racha de dos derrotas consecutivas y comenzó con el pie derecho una Copa Argentina, que se convirtió en uno de los objetivos para este 2026, ya que brinda un boleto a la Copa Libertadores 2027. Así, el próximo compromiso será frente a Vélez en el Estadio José Amalfitani, por la 6ª fecha del Torneo Apertura, este domingo a las 18.30.
