El Superclásico disputado en el Monumental sigue generando repercusiones y, en este caso, River decidió avanzar de manera formal contra el arbitraje. El foco estuvo puesto en Héctor Paletta, encargado del VAR, por su actuación en la jugada más discutida del encuentro. El Millonario cuestionó la falta no sancionada de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta en los minutos finales. Desde el club entienden que la acción ameritaba, al menos, una revisión en campo por parte de Darío Herrera, algo que finalmente no ocurrió.
Tras el partido, River se comunicó con la Asociación del Fútbol Argentino para solicitar que no vuelva a ser designado en sus encuentros. La dirigencia apuntó directamente contra el árbitro de cabina por su ausencia de intervención en una jugada clave.
Puertas adentro, consideran que el VAR debió convocar a Herrera para un OFR (On Field Review), lo que habría permitido revisar la acción con mayor detenimiento. El pedido fue claro y concreto: evitar futuras designaciones del juez en partidos del club. Según trascendió, desde la AFA dieron el visto bueno al planteo del conjunto de Núñez, en una decisión que no suele ser habitual pero que refleja el malestar generado tras el clásico.
La solicitud de River se produjo 48 horas después del encuentro y en medio del respaldo público de Federico Beligoy y Fernando Rapallini al equipo arbitral. Ambos consideraron correcta la decisión de no convocar a una revisión en campo.
El primer integrante de la vida política de River en pronunciarse sobre el arbitraje fue Rodolfo D’Onofrio, ex presidente del club: “El VAR en el partido de River y Boca no llamó para observar el penal a favor de River, fue clarísimo PENAL. ¿Habrá JUSTICIA? Todo está en duda“.
