viernes, febrero 27, 2026

Salud pidió celebrar el "Último Primer Día" sin poner en riesgo la integridad

Con el inicio del ciclo lectivo vuelve a instalarse entre los estudiantes del último año del secundario el denominado “Último Primer Día” (UPD), una práctica que comenzó como un gesto simbólico para marcar el comienzo del tramo final escolar, pero que en los últimos años generó preocupación por situaciones de descontrol y consumo excesivo de alcohol.

El UPD suele incluir reuniones nocturnas, disfraces, cotillón, espuma, ingesta de bebidas alcohólicas y la llegada a la escuela sin haber dormido. Si bien la intención es festiva, preocupa el estado en el que muchos adolescentes asisten a clases y los riesgos asociados al consumo de alcohol, la presión grupal y otras conductas imprudentes que pueden derivar en complicaciones de salud.

Ante este escenario, el Ministerio de Salud Pública, a través del Programa de Adolescencia, emitió una serie de recomendaciones dirigidas a madres, padres y comunidades educativas, con el objetivo de prevenir situaciones que pongan en riesgo la integridad física y emocional de los jóvenes.

Desde la cartera sanitaria se destaca la importancia de generar redes entre familias, establecer acuerdos claros sobre límites y cuidados, dialogar de manera abierta sobre los riesgos del consumo de alcohol y no naturalizar el descontrol como parte inevitable del festejo. También se recomienda designar adultos responsables para supervisar las actividades, fortalecer referentes positivos dentro de los grupos y planificar celebraciones seguras, donde la diversión no implique exposición a riesgos evitables.

Asimismo, se recuerda que ante cualquier emergencia o situación que requiera atención inmediata, se encuentran disponibles servicios de guardia permanente como el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” y el Hospital Dr. René Favaloro, ambos en Posadas.

El mensaje es claro: el UPD puede ser un momento significativo para los jóvenes, pero celebrar no debe significar poner en riesgo la salud. La prevención, el acompañamiento adulto y la responsabilidad compartida son claves para que el inicio del último año sea un recuerdo positivo y no una situación lamentable.

Más Información