La familia de Santino Rzesniowiecki compartió este miércoles una noticia que renueva la esperanza en la lucha que el niño misionero mantiene desde hace más de dos años contra una leucemia linfoblástica aguda tipo B de alto riesgo. A través de Instagram informaron que los últimos estudios de médula ósea arrojaron un resultado muy alentador: la citometría de flujo no detectó rastros de la enfermedad.
“Hoy es un día para agradecer”, escribieron al comienzo del mensaje, en el que convocaron nuevamente a las miles de personas que vienen acompañando el proceso de Santino, esta vez para dar gracias por la evolución alcanzada.
La familia explicó que este resultado representa “un paso gigante” dentro del tratamiento y marca el inicio de una nueva etapa. Ahora deberán realizarse una serie de estudios para confirmar que Santino está en condiciones de recibir un trasplante de médula ósea, considerado uno de los pasos más importantes del proceso.
Si las evaluaciones médicas son favorables, su mamá será la donante para el trasplante, una posibilidad que la familia recibió con enorme emoción y esperanza.
En la publicación también agradecieron el acompañamiento recibido durante todo este tiempo. “Gracias a cada persona que rezó, acompañó y creyó junto a nosotros”, expresaron, y dedicaron un reconocimiento especial al equipo médico que atiende a Santino desde 2024.
“Nos acompañan con un compromiso, una dedicación y una humanidad inmensa. Son los médicos que tantas veces le pedí a Dios para esta lucha”, escribieron, convencidos de que haber encontrado ese equipo no fue una casualidad, sino “un regalo de Dios”.
Santino había atravesado semanas muy difíciles, incluyendo un cuadro crítico que lo mantuvo internado en terapia intensiva. La ausencia de enfermedad detectada en la médula representa un avance significativo y acerca la posibilidad de concretar el trasplante, una instancia clave en su recuperación.
La familia cerró el mensaje con una frase que resume el momento que hoy atraviesan: “Hoy hay mucho por agradecer”.
