El Senado aprobó este viernes la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años en Argentina, en el marco de la reforma de la Ley Penal Juvenil impulsada por el oficialismo, con 44 votos afirmativos y 27 negativos, durante el período de sesiones extraordinarias.
La iniciativa fue promovida por el bloque de La Libertad Avanza con el objetivo de actualizar el régimen vigente desde 1980 y responder al aumento de delitos cometidos por menores, según el argumento oficial.
La votación representó un nuevo avance legislativo para el oficialismo en el Senado. Durante el debate, la ministra de Seguridad y referente del bloque, Patricia Bullrich, solicitó un minuto de silencio por víctimas de hechos de inseguridad, en una sesión marcada por el foco en la criminalidad juvenil y el rol del Estado frente a ese fenómeno.
Desde el Gobierno sostuvieron que en los últimos años se registró una participación creciente de adolescentes de entre 12 y 15 años en delitos graves, lo que, según indicaron, genera percepciones de impunidad y demanda de actualización normativa. En ese sentido, señalaron que la reforma busca establecer un marco legal moderno y evitar que organizaciones delictivas utilicen menores en actividades criminales aprovechando limitaciones del sistema penal vigente.
El proyecto original proponía fijar la imputabilidad a partir de los 13 años, pero tras negociaciones parlamentarias con bloques dialoguistas se acordó establecer el umbral en 14. Con ese cambio, el oficialismo logró el acompañamiento de aliados como el PRO y la UCR, que consideraron esa edad más acorde a parámetros regionales y a criterios de consenso político.
