El lunes 2 de marzo comenzará el cursillo de ingreso a la Escuela Municipal de Guardavidas, una oportunidad laboral que brinda la comuna y que busca formar profesionales con compromiso y vocación al servicio de la comunidad.
Este año, como ocurrió en el 2025, desde la Escuela Municipal de Guardavidas se puso a disposición de los aspirantes la modalidad de clases de apoyo, que se brindan los lunes, martes y jueves, de 8 a 10 horas, en el Balneario El Brete.
La guardavidas Araceli Vázquez explicó que "estamos con el pre curso, todo el mes de febrero, que consiste en clases de apoyo para los alumnos que quieren hacer el cursillo de ingreso a la escuela de guardavidas y les falta mejorar técnicamente, un poco más de capacidad aeróbica".
"Con esta modalidad, que la adoptamos desde el año pasado, tenemos un 80 por ciento de aprobación en las reválidas anuales para guardavidas", agregó.
Las clases de apoyo son sin costo y tienen como objetivo mejorar las condiciones de quienes desean convertirse en guardavidas, ya que el cursillo de ingreso es eliminatorio, y así, los aspirantes tienen más chances de aprobarlo.

Araceli recordó que, "el cursillo de ingreso a la Escuela Municipal de Guardavidas arranca el 3 de marzo. Tenemos dos semanas de entrenamiento y después se rinde el ingreso, para luego arrancar con las clases de guardavidas".
La Escuela Municipal de Guardavidas de Posadas se ha consolidado como un engranaje vital para la vida urbana y turística. Más allá de la formación física de élite, la institución actúa como un puente estratégico hacia el empleo joven y, fundamentalmente, como la primera línea de defensa en la prevención de accidentes acuáticos.
En balnearios emblemáticos como Costa Sur y El Brete, la presencia de profesionales capacitados bajo los estándares de esta escuela no es un lujo, sino una garantía de orden público. Al profesionalizar la vigilancia costera, Posadas no solo protege la vida de sus ciudadanos, sino que fortalece su identidad como destino turístico seguro y responsable, transformando el rigor del entrenamiento en la tranquilidad de quienes eligen nuestras aguas para mitigar el intenso calor misionero.



