El riesgo país argentino superó este viernes los 600 puntos básicos y alcanzó los 628, su nivel más alto en casi cinco meses. El indicador elaborado por JP Morgan acumula diez jornadas consecutivas en alza, en medio de una nueva caída de los bonos soberanos y las acciones de empresas nacionales que cotizan en Wall Street.
La semana comenzó con el índice en 534 puntos, por lo que registró un incremento de casi 100 unidades en apenas cinco días. En paralelo, los títulos de deuda argentina retrocedieron hasta un 2,2% en Nueva York, mientras que las acciones de bancos y petroleras operaron con pérdidas de entre el 0,9% y el 2,7%.
El deterioro de los activos financieros refleja una mayor cautela de los inversores respecto de la economía argentina. La periodista especializada Florencia Gutiérrez señaló que existe una tendencia a desprenderse de los bonos nacionales ante la pérdida de confianza y las dificultades del país para acceder al financiamiento internacional.
La situación se produce después de que el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvieran encuentros con inversores en Wall Street. Entre los factores que generan incertidumbre aparecen las elevadas tasas de interés que debería afrontar Argentina para emitir nueva deuda y las condiciones del mercado financiero internacional.
A este escenario se suman los indicadores de actividad económica y pobreza, además de las expectativas sobre las decisiones de la Reserva Federal estadounidense. El aumento del riesgo país encarece las posibilidades de financiamiento externo, mientras persiste la presión sobre los activos argentinos y las distintas cotizaciones del dólar.
