Tras el bloqueo petrolero que derivó en una crisis sin precedentes en la isla, el presidente estadounidense aumenta la presión. “Creo que vamos a cambiar el rumbo. Tendrán que venir a nosotros", comentó.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que cree que Cuba recurrirá a Washington para alcanzar un acuerdo en medio de la profunda crisis económica y energética que atraviesa la isla.
“Creo que van a tener que venir a nosotros. Es una nación fallida. Es una nación totalmente fallida”, afirmó el mandatario durante una entrevista.
El líder republicano sostuvo además que el gobierno cubano “necesita ayuda” y remarcó el interés de parte de la comunidad cubano-estadounidense en recuperar vínculos económicos con la isla. “La gente que vive aquí quiere volver, quiere invertir en Cuba y recuperar Cuba”, expresó en diálogo con Fox News.
Las declaraciones llegan en un momento de creciente tensión diplomática entre ambos países. Según trascendió en medios estadounidenses, la administración de Trump evalúa impulsar una acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro, una medida que podría convertirse en uno de los episodios más delicados de la relación bilateral en los últimos años.
El posible avance judicial ocurre después de la visita a La Habana del director de la CIA, John Ratcliffe, quien encabezó una delegación estadounidense que mantuvo reuniones con funcionarios cubanos en medio de la crisis energética que golpea a la isla.
Washington incrementó la presión sobre el gobierno cubano durante los últimos meses. A comienzos de año, Estados Unidos interrumpió el principal flujo de petróleo que llegaba desde Venezuela y además amenazó con aplicar sanciones y aranceles a otros países que continúen suministrando combustible a La Habana.
Ese escenario profundizó el deterioro económico cubano, marcado por apagones masivos, escasez de combustible y una creciente incertidumbre social. Incluso, organismos internacionales advirtieron sobre el riesgo de un colapso humanitario en la isla.
En febrero, Trump ya había deslizado la posibilidad de una “toma amistosa” de Cuba y sostuvo que la isla se encontraba en “un gran lío”, aunque aseguró que existían conversaciones abiertas con el régimen cubano.
En las últimas horas, además, un funcionario del Departamento de Estado confirmó que el gobierno cubano analiza aceptar un paquete de ayuda humanitaria de u$s100 millones ofrecido por Washington.
