El INDEC informó que durante septiembre ingresaron 432.200 visitantes internacionales, mientras que 613.100 argentinos viajaron al exterior. Aunque se redujo la diferencia entre las llegadas y las salidas, los turistas extranjeros permanecieron menos tiempo en el país y el gasto de los residentes fuera de Argentina continuó superando los ingresos generados por el turismo receptivo.
El turismo internacional en Argentina mostró señales de recuperación durante septiembre de 2026, con un crecimiento interanual del 15,3% en la llegada de visitantes extranjeros y una disminución del 13,2% en los viajes de argentinos al exterior. Sin embargo, los datos oficiales reflejan que la mejora en la cantidad de turistas no estuvo acompañada por un incremento equivalente en las estadías ni en el ingreso de divisas.
Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), durante septiembre ingresaron al país 432.200 turistas no residentes, mientras que 613.100 argentinos realizaron viajes internacionales. De esta manera, el saldo negativo se redujo de 331.700 a 180.800 personas respecto del mismo mes del año anterior.
Pese a esta mejora, Argentina continúa registrando más salidas de turistas que llegadas desde el exterior. Además, los indicadores desestacionalizados muestran que la recuperación del turismo receptivo perdió intensidad en los últimos meses.
En particular, la llegada de extranjeros por vía aérea aumentó apenas un 0,1% respecto de agosto, mientras que la tendencia de mediano plazo permaneció estable. Por su parte, las salidas de argentinos en avión disminuyeron un 1,4% mensual, lo que indica que la reducción del déficit turístico estuvo vinculada principalmente con la menor cantidad de viajes al exterior.
Brasil lideró las llegadas de turistas extranjeros
Brasil se consolidó como el principal país de origen de los visitantes internacionales, con 113.800 turistas que ingresaron a Argentina durante septiembre, un incremento del 22,3% interanual. En segundo lugar se ubicó Uruguay, con 78.100 visitantes y una suba del 11,2%.
Al mismo tiempo, Brasil continuó siendo el destino más elegido por los argentinos que viajaron al exterior, aunque la cantidad de turistas hacia ese país cayó un 20,1%, hasta alcanzar las 124.000 personas.
La disminución fue todavía más pronunciada en los viajes a Chile, que registraron una contracción interanual del 32,3%. Esta tendencia estuvo acompañada por una reducción del 24,8% en las salidas por pasos terrestres, frente a una baja del 5,7% en los desplazamientos aéreos.
El comportamiento del turismo internacional se produjo en un contexto de cambios en los precios relativos y debilidad del consumo. Durante septiembre, el dólar mayorista aumentó un 0,6%, por debajo de la inflación del 1,9%, mientras que la apreciación del real brasileño respecto de 2025 mejoró la competitividad relativa de Argentina para los visitantes provenientes de Brasil.
En paralelo, la pérdida de poder adquisitivo y la moderación del fuerte crecimiento de los viajes al exterior registrado durante el año anterior aparecen como posibles factores detrás de la disminución del turismo emisivo.
Llegaron más extranjeros, pero permanecieron menos noches
Uno de los principales datos del relevamiento corresponde a la duración de las estadías. Aunque la cantidad de turistas extranjeros que ingresaron por Ezeiza y Aeroparque aumentó un 20,1% interanual, las pernoctaciones crecieron solamente un 5,7%.
Esta diferencia se explica por la reducción del tiempo promedio de permanencia, que pasó de 12,2 a 10,7 noches. Es decir, llegaron más visitantes internacionales, pero permanecieron menos días en el país.
En contraste, las salidas de argentinos por esos mismos aeropuertos disminuyeron un 8,1%, mientras que las noches de alojamiento en el exterior retrocedieron un 6,6%. La estadía promedio de los residentes aumentó levemente, de 15,5 a 15,7 noches.
De esta manera, los datos muestran comportamientos diferentes entre ambos segmentos: los extranjeros realizaron visitas más cortas a Argentina, mientras que los argentinos que viajaron al exterior extendieron ligeramente su permanencia.
El gasto de los argentinos en el exterior superó ampliamente los ingresos turísticos
La diferencia entre la cantidad de viajeros y el movimiento de divisas también quedó reflejada en los resultados del tercer trimestre de 2026.
Durante ese período, las llegadas de turistas extranjeros aumentaron un 18,5%, pero las pernoctaciones prácticamente no variaron, con un crecimiento de apenas el 0,1%. En tanto, el gasto de los visitantes internacionales se incrementó un 11,5%, hasta alcanzar los 640,5 millones de dólares.
En sentido contrario, aunque las salidas de argentinos al exterior disminuyeron un 7%, el dinero gastado durante esos viajes creció un 6,5% y llegó a 1.558,9 millones de dólares.
El aumento estuvo asociado con estadías más prolongadas y un mayor gasto diario de los residentes argentinos fuera del país.
Como resultado, el saldo turístico correspondiente a Ezeiza y Aeroparque fue negativo en aproximadamente 918 millones de dólares durante el tercer trimestre.
Si bien este indicador no representa el balance turístico total de Argentina, evidencia que la reducción de la diferencia entre turistas que ingresan y salen del país no necesariamente implica una disminución de la salida neta de divisas.
Así, el panorama turístico combina una recuperación interanual de las llegadas internacionales, estadías más breves de los visitantes extranjeros y una persistente diferencia entre los ingresos y egresos de dólares vinculados con los viajes.
