Un informe realizado por la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) indica que Germán Kiczka y su hermano Sebastián utilizaban su canal de YouTube “La magia del Tío Germán” para atraer a menores mediante trucos y experimentos caseros.
Según el relevamiento, los implicados en el “caso Kiczka” habrían empleado símbolos y estrategias específicas para que el contenido del canal pudiera captar la atención de menores mediante la persuasión.
Entre dichas estrategias y símbolos, resuena la utilización de un oso de peluche, que dentro de la comunidad de la pedofilia se conoce como “Pedo Bear”, elemento utilizado por los depredadores sexuales de menores.
La franja etaria a la que estaría destinado este contenido “infantil” de los Kiczka apuntaría en un 90% a niñas y niños de entre 3 y 13 años.
