Uruguay descartó mediar entre Lula y Milei en medio de la tensión entre los presidentes

El canciller Mario Lubetkin advirtió que los conflictos internos perjudican al bloque regional en un momento clave de las negociaciones internacionales. Sin embargo, aclaró que el diferendo entre Brasil y Argentina debe resolverse de manera bilateral.

El Gobierno de Uruguay manifestó su preocupación por la creciente tensión entre los presidentes Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, al considerar que el enfrentamiento político afecta al Mercosur en una etapa estratégica para su agenda internacional. No obstante, descartó asumir un rol de mediador entre ambos mandatarios.

El canciller uruguayo Mario Lubetkin aseguró que Montevideo sigue de cerca la evolución del conflicto, aunque remarcó que se trata de un asunto que corresponde resolver a Argentina y Brasil.

"Cualquier elemento de tensionamiento del Mercosur no ayuda para nada", afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, al tiempo que sostuvo que "todo lo que reduzca el diálogo dificulta el trabajo del bloque en un momento especialmente importante".

Un momento clave para el Mercosur

Lubetkin señaló que el Mercosur atraviesa una etapa decisiva, marcada por la implementación del acuerdo comercial con la Unión Europea, las negociaciones con el bloque EFTA y el fortalecimiento del diálogo con países asiáticos.

En ese contexto, consideró que la prioridad debería ser fortalecer la integración regional y evitar nuevos conflictos políticos.

"Este es el momento de pensar más en construir que en confrontar o generar choques internos", expresó.

La disputa entre Milei y Lula

Las declaraciones del presidente Javier Milei durante un acto de campaña en apoyo al dirigente brasileño Flavio Bolsonaro, en el que volvió a lanzar duras críticas contra Lula da Silva, profundizaron el deterioro de la relación entre ambos gobiernos.

Tras esos dichos, Brasil convocó a consultas a su embajador en Buenos Aires y también citó al representante argentino para solicitar explicaciones, en medio de una nueva escalada diplomática.

Aunque desde ambos gobiernos descartaron una ruptura de relaciones bilaterales, el intercambio de declaraciones elevó la preocupación dentro del Mercosur, especialmente por el impacto que podría tener en las negociaciones comerciales y en la proyección internacional del bloque.

Desde Uruguay, que ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur, insistieron en que el conflicto debe resolverse mediante el diálogo entre los dos países involucrados, aunque advirtieron que la persistencia de estas diferencias puede debilitar la posición regional en un escenario internacional cada vez más competitivo.

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