En el marco de la Semana Santa, el padre Alberto Barros, referente de Caritas Posadas, dejó un mensaje profundamente crítico sobre la realidad social del país y llamó a poner el foco en “los últimos”, en línea con el mensaje de Jesús.
“El final de la vida de Jesús es una entrega en favor de los últimos”, expresó a Códigos, al recordar que el eje de estas fechas es la pasión, muerte y resurrección como signo de esperanza, pero también de compromiso con los más vulnerables.
En ese sentido, advirtió que el contexto actual interpela directamente ese mensaje. “Hoy vivimos un país donde hay muchísimos crucificados”, afirmó.
El sacerdote describió un panorama social complejo: pérdida de empleo, dificultades para acceder a alimentos, problemas en el sistema de salud y un deterioro generalizado de las condiciones de vida. “Podemos hablar de una Argentina crucificada donde la mayoría de nuestro pueblo está viviendo momentos muy difíciles”, sostuvo.
También hizo referencia a sectores particularmente afectados, como jubilados, trabajadores, personas con discapacidad y migrantes. “Hay cruces concretas: el que no tiene para comer, el que no puede comprar un medicamento, el que pierde su trabajo”, enumeró. “Si la fe no nos lleva a comprometernos en la transformación de la realidad, algo no funciona”, planteó.
Barros remarcó además un cambio en el perfil de quienes buscan ayuda. “Hoy se acerca mucha clase media a pedir asistencia, algo que no veíamos hace años”, indicó, en referencia al trabajo territorial que realiza la Iglesia y organizaciones como Cáritas.

El sacerdote también alertó sobre el crecimiento de problemáticas como las adicciones y la salud mental. “Hay más consumo, más sufrimiento y más situaciones límite en los barrios”, advirtió.
En clave de mensaje pascual, llamó a recuperar el compromiso social. “La Pascua nos desafía a jugarnos por los crucificados de hoy y a llevar vida donde hoy hay muerte”, expresó.
Finalmente, al ser consultado sobre el presidente Javier Milei, dejó una de las definiciones más fuertes. “El Presidente debería hacer un examen de conciencia y dejar de pensar en sí mismo”, afirmó.
Y agregó: “Debería dejar su ego, dejar de pensar en potencias extranjeras y empezar a concentrarse en la Argentina y en los que más sufren. Tiene que dejar su mundo de fantasía en el que su imagen es el centro, si no hace eso vamos a ir de mal en peor”.
