En el vivero citrícola de Santiago de Liniers, en el Norte de la provincia, Sergio y Ezequiel cuidan todos los días más de 4.000 plantines de mandarina, naranja, limón y pomelo. A través de Pro Huerta pudieron mejorar la calidad del agua para riego y obtener insumos con los que ampliaron su producción.
Ahora apuestan a crecer y seguir brindando oportunidades a otros jóvenes de la comunidad.
