Irán lanzó este miércoles una ofensiva masiva con drones y misiles sobre Tel Aviv, en Israel, en lo que definió como una represalia directa por la muerte de Alí Larijani. El ataque dejó al menos dos muertos y varios heridos, además de daños materiales y cortes de energía en distintas zonas.
La operación fue confirmada por la Guardia Revolucionaria Islámica, que detalló que se trató de una nueva fase —la número 61— de la denominada ofensiva militar iraní. Según el comunicado oficial, se emplearon misiles con ojivas múltiples, entre ellos modelos Khorramshahr-4 y Qadr-4, dirigidos hacia objetivos estratégicos en Tel Aviv, la principal ciudad israelí.
Desde Teherán aseguraron que el ataque está directamente vinculado al asesinato de Larijani y su comitiva, un hecho que atribuyen a Israel, y afirmaron haber impactado más de cien objetivos sin contratiempos.
Las autoridades israelíes informaron que varias zonas del área metropolitana quedaron sin suministro eléctrico tras los bombardeos. De acuerdo con los primeros reportes de los servicios de emergencia, se confirmaron al menos dos víctimas fatales y múltiples heridos en la región central del país.
Medios locales indicaron además que algunos de los proyectiles utilizados serían misiles de racimo, lo que provocó incendios y severos daños estructurales en sectores como Ramat Gan, dentro del área metropolitana de Tel Aviv, en un nuevo episodio de alta tensión en Medio Oriente.
