El Gobierno nacional respondió al planteo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ratificó su decisión de abandonar el organismo, en medio de la preocupación internacional por el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius.
A través de un comunicado del Ministerio de Salud, la administración de Javier Milei sostuvo que “Argentina tiene capacidad sanitaria, técnica y decisión política para proteger la salud de la población”, y descartó reconsiderar su desvinculación de la entidad internacional.
La respuesta llegó luego de que el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, cuestionara las salidas de Argentina y de Estados Unidos del organismo y reclamara revisar esas decisiones ante los desafíos sanitarios globales.
“Los virus no entienden de política ni de fronteras”, había planteado Tedros al referirse a la importancia de sostener mecanismos multilaterales de cooperación internacional.
Desde la cartera conducida por Mario Lugones remarcaron que el país mantendrá vínculos de cooperación técnica con organismos regionales, especialmente con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aunque sin resignar autonomía en la toma de decisiones sanitarias.
“Argentina no necesita pertenecer a la OMS para trabajar coordinadamente con otros países”, señalaron desde el Ministerio.
En relación con los casos de hantavirus reportados en el MV Hondius, el Gobierno informó que continúa activo el monitoreo epidemiológico y el intercambio de información internacional para reconstruir la cadena de contagios. Hasta el momento, indicaron, no se detectaron casos asociados dentro del país.
El comunicado también incluyó cuestionamientos políticos hacia la OMS. El Ejecutivo sostuvo que el organismo “vuelve a anteponer la política a la evidencia” y acusó a la entidad de intentar utilizar la situación sanitaria para influir sobre una “decisión soberana” de Argentina.
“La salud de los argentinos se defiende con gestión, capacidad técnica y decisiones propias”, concluyó el texto oficial.
