Datos oficiales muestran un incremento sostenido desde 2016, con una aceleración tras la pandemia. Especialistas advierten sobre el subregistro de los intentos de suicidio y reclaman una mayor articulación entre los sistemas de información para dimensionar el problema.
Los suicidios en Argentina registraron un crecimiento cercano al 80% en los últimos diez años, de acuerdo con datos del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC). Además, desde 2023 se consolidaron como la principal causa de muerte violenta en el país, por encima de los homicidios dolosos y los fallecimientos por siniestros viales.
El aumento de los casos se intensificó después de la pandemia y, según las estadísticas oficiales, entre 2024 y 2025 el incremento fue superior al 20%. Frente a este escenario, especialistas en salud mental y políticas públicas señalaron la necesidad de mejorar la calidad de los registros y coordinar la información que producen los distintos organismos del Estado.
Un crecimiento sostenido en la última década
El relevamiento del Sistema Nacional de Información Criminal muestra que los suicidios pasaron de 2.897 casos en 2016 a 5.209 en 2025, lo que representa un incremento del 79,8% en el período analizado.
La evolución anual evidencia una tendencia ascendente que se profundizó a partir de 2020. Luego de mantenerse por debajo de los 3.900 casos anuales antes de la pandemia, las cifras comenzaron a crecer de forma sostenida hasta alcanzar un aumento del 22% entre 2024 y 2025, cuando los casos pasaron de 4.249 a 5.209.
Otro dato que surge del informe es que, desde 2023, el suicidio superó a otras formas de muerte violenta. Mientras los homicidios dolosos y las víctimas fatales por hechos viales mostraron una tendencia descendente, los suicidios continuaron en aumento.
Un informe previo del propio SNIC, que abarca el período 2017-2024, ya advertía que el suicidio se convirtió desde 2023 en la principal causa de muerte violenta del país, representando el 41,7% de los casos registrados durante 2024.
Especialistas advierten sobre el subregistro
El psiquiatra Fernando Buconic (M.N. 110.457) explicó que, si bien desde 2023 es obligatoria la notificación de los intentos de suicidio en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, el mecanismo aún presenta limitaciones.
Según el especialista, "en la práctica esto no se cumple de manera efectiva, por lo que las cifras oficiales están fuertemente subestimadas".
Buconic remarcó además que "un dato crucial a nivel local es el subregistro", por lo que consideró necesario contrastar la información nacional con estadísticas internacionales para obtener una dimensión más precisa del fenómeno.
La situación de Argentina en la región
De acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud, que analizó la evolución del suicidio en América entre 2000 y 2021, Argentina se mantuvo durante todo ese período dentro del cuarto quintil, correspondiente a países con tasas de entre 7 y 9 muertes por cada 100.000 habitantes.
En 2021, el país registró 7,8 muertes por cada 100.000 habitantes, ubicándose detrás de Venezuela, Canadá y El Salvador dentro de ese grupo. En tanto, el SNIC estimó para ese mismo año una tasa de 8,7 suicidios por cada 100.000 habitantes.
Los países con las tasas más elevadas del continente fueron Guyana, Surinam, Uruguay, Estados Unidos, Trinidad y Tobago, Haití y Cuba, según el organismo internacional.
Reclaman unificar los sistemas de información
Desde la organización Fundar, la directora de Bienestar Compartido, María Migliore, señaló que actualmente no existen registros no estatales con capacidad para producir series estadísticas comparables con las oficiales.
La especialista sostuvo que organizaciones sociales, observatorios universitarios y líneas de asistencia recopilan información útil para comprender el fenómeno, aunque aclaró que no pueden equipararse con los registros oficiales.
Asimismo, advirtió que en Argentina coexisten tres sistemas estatales que producen información sobre la problemática sin una articulación sistemática: el Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS) y el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS).
Respecto del SNIC, Migliore explicó que el sistema registra los suicidios consumados a partir de actuaciones policiales, por lo que aquellos casos que no generan intervención de las fuerzas de seguridad pueden quedar fuera de las estadísticas oficiales.
