Después de 11 meses fuera de Misiones, entre un intercambio educativo en Alemania y su participación en la United Space School 2026 en Houston, Ana Paula Vega Junghanns regresó a Posadas con una experiencia que combinó formación académica, exploración espacial e intercambio cultural. En diálogo con Códigos, la joven de 17 años repasó lo vivido y adelantó que proyecta continuar sus estudios universitarios en Ingeniería Biomédica o en un área vinculada con las neurociencias.
“Fue un año muy largo. Fueron muchas experiencias, porque fueron 11 meses de estar afuera de mi casa”, resumió. Diez de esos meses transcurrieron en Alemania, donde asistió al colegio como parte de un programa de intercambio, mientras que posteriormente pasó dos semanas en Houston, Texas. “Las dos experiencias fueron increíbles y me encantó todo lo que viví”, aseguró la joven que incluso fue reciba por el gobernador Hugo Passalacqua en Casa de Gobierno, como un reconocimiento a su logro.

En Estados Unidos participó de la United Space School 2026, programa internacional que reúne a estudiantes secundarios de diferentes países para desarrollar una misión simulada a Marte. Ana Paula fue una de las dos representantes argentinas seleccionadas para esta edición y se convirtió, además, en la primera misionera en acceder al programa desde que el país participa de la iniciativa.
Durante las dos semanas integró el denominado equipo azul, que tenía bajo su responsabilidad diferentes aspectos de la exploración sobre la superficie marciana. “Mi grupo se encargaba de la exploración en Marte. Nosotros nos encargábamos del traje y también del rover, que es el vehículo en el que van a ir los astronautas, y de los objetivos de la misión”, explicó a Códigos.


El desafío también significó aprender a trabajar con jóvenes provenientes de realidades muy diferentes. En su grupo participaron estudiantes de Australia, Sudáfrica, Isla de Man, México y Costa Rica, entre otros países. La propuesta no se limitó a resolver cuestiones vinculadas con una hipotética misión espacial, sino que exigió coordinar ideas y decisiones entre participantes con idiomas, costumbres y formas de trabajo distintas.
“Aprendí mucho de cómo funciona el mundo real, de cómo funciona el trabajo en equipo, sobre todo con gente de lugares tan diferentes”, destacó. Para Ana Paula, ese intercambio permitió descubrir que diferencias culturales que inicialmente pueden parecer pequeñas terminan influyendo en la manera en que cada persona interpreta una situación, enfrenta un problema o se relaciona dentro de un grupo.

Su experiencia en Alemania
La experiencia multicultural había comenzado meses antes en Alemania. Allí cursó en el Friedrich Schiller Gymnasium de Marbach am Neckar y formó parte de una clase internacional. Además del aprendizaje académico, sostuvo que vivir lejos de su familia durante casi un año le permitió desarrollar autonomía: “Pude aprender mucho también de cómo funciona el mundo, a cómo manejarme yo sola. Aprendí a ser mucho más independiente”.
Su paso por las aulas alemanas también le permitió dimensionar la formación que había recibido previamente en Misiones. Ana Paula estudia en el Instituto Superior Arnoldo Janssen de Posadas, con orientación en Electromecánica, y aseguró que en algunas asignaturas llegó a Alemania con contenidos más avanzados que los correspondientes al curso que integraba.
“Realmente es impresionante cómo la educación en Misiones es muy buena, tiene una muy buena calidad, sobre todo el Janssen, que es el colegio que yo conozco”, afirmó. Según explicó, encontró diferencias en aspectos como un mayor uso de tecnología, pero no observó una distancia significativa en cuanto a los conocimientos académicos. Incluso remarcó que en determinadas clases estaba más avanzada respecto de los contenidos que se dictaban allí.

Futuro universitario
Ahora, nuevamente en Posadas, comenzó a pensar en su etapa universitaria. Su principal opción es Ingeniería Biomédica, carrera en la que encuentra una combinación entre su interés por la medicina y la formación electromecánica que adquirió durante el secundario. Al mismo tiempo, comenzó a investigar sobre neurociencias y reconoció que es otro campo que despertó su interés.
El camino hasta Houston tampoco fue inmediato. Antes de ser seleccionada, Ana Paula había atravesado dos postulaciones que no prosperaron y llegó a considerar no presentarse nuevamente. Finalmente decidió intentarlo una vez más, superó el proceso de selección y consiguió uno de los dos lugares para representar a la Argentina. Durante el programa tuvo contacto con especialistas de la industria aeroespacial y realizó visitas vinculadas con la NASA y SpaceX.
Tras ese recorrido, la posadeña considera que su experiencia puede servir para mostrar a otros jóvenes de Misiones que la distancia respecto de los grandes centros académicos no necesariamente representa una barrera. “Realmente se puede, es todo alcanzable. Depende de la determinación que uno tenga y de la voluntad que quiera poner a lo que quiere lograr”, expresó. Y concluyó: “Lo más importante es tener un objetivo, querer cumplirlo y hacer todo lo posible para que eso pase”.

