El INDEC informó una fuerte contracción de la actividad económica, impulsada por las caídas de la industria, la construcción y el comercio. En términos interanuales, el retroceso fue del 1,4% y crece la preocupación por una posible recesión técnica en el tercer trimestre.
La actividad económica argentina se contrajo un 2,9% mensual en julio, según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) publicado este jueves por el INDEC. Se trata de la mayor caída desde marzo y abril de 2020, cuando las restricciones por la pandemia provocaron un desplome de la producción y el consumo.
Si se excluyen aquellos meses excepcionales, el resultado de julio representa el retroceso mensual más pronunciado desde septiembre de 2019. La contracción también llevó al indicador desestacionalizado a su nivel más bajo desde marzo de 2025 y profundizó las señales de debilitamiento de la economía.
El deterioro estuvo acompañado por fuertes bajas en sectores de peso. La industria manufacturera cayó un 5% mensual, mientras que la construcción retrocedió un 4,6%. A estos resultados se sumó el desempeño negativo del comercio, de acuerdo con estimaciones privadas.
En la comparación interanual, la actividad disminuyó un 1,4%. Los sectores que más incidieron en ese resultado fueron el comercio, con una baja del 5,1%; la industria, con una contracción del 4,6%; y la intermediación financiera, que retrocedió un 3%. En contraste, la pesca creció un 424,5% y la explotación de hidrocarburos y minerales avanzó un 8,4%, lo que permitió amortiguar parcialmente la caída general.
Desde la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia señalaron que, sin considerar la pandemia, julio registró la cuarta mayor contracción mensual de la serie iniciada en 2004, con una magnitud comparable a períodos de devaluación y a la crisis financiera internacional de 2008.
La analista de Cohen Aliados Financieros, Justina Gedikian, advirtió que la actividad retrocedió en cuatro de los primeros siete meses del año y señaló las dificultades de los sectores que generan mayor cantidad de puestos de trabajo. “Con los sectores más intensivos en empleo cada vez más rezagados, se achica el margen para mejorar el ánimo de la sociedad”, sostuvo.
El resultado de julio incrementa la incertidumbre sobre el desempeño del tercer trimestre y la posibilidad de que la economía ingrese en una recesión técnica. Para agosto, sin embargo, el economista Ammiel Pardo, de Aldazabal, anticipó un comportamiento más favorable, aunque con diferencias entre sectores, y consideró que podría registrarse una variación mensual positiva debido a la baja base de comparación.
